España y Ucrania han acordado promover la producción conjunta de defensa, anunciaron el miércoles en Madrid los presidentes Pedro Sánchez y Volodimir Zelensky. Antes de desplazarse a La Moncloa, Zelenski visitó la sede de la empresa española Sener Aerospace & Defense en Tres Cantos (Madrid), donde el presidente de esta compañía, Andrés Sendagorta, y el presidente de Escribano Mechanical & Engineering (EME), Javier Escribano, firmaron acuerdos de cooperación con la industria militar ucraniana.
Los acuerdos firmados por Sener, fabricante de los sistemas de actuación y control de los misiles antiaéreos Iris T y Patriot, con las empresas ucranianas Fire Point, Luch y Radionix tienen como objetivo desarrollar capacidades en los ámbitos de misiles, comunicaciones y drones. El acuerdo entre Escribano, que ya suministra al ejército ucraniano estaciones de armas teledirigidas para sus vehículos blindados, y la empresa Skytown vuelve a tener como objetivo la producción de municiones guiadas.
En ambos casos, según fuentes del sector, se trata de combinar la tecnología española y la experiencia que ha adquirido Ucrania tras más de cuatro años de guerra con Rusia. La producción conjunta de armamento entre empresas de ambos países supone un salto cualitativo en la ayuda militar española, que comenzó con la donación de material usado a las Fuerzas Armadas y luego derivó en la financiación de compras por parte del Ministerio de Defensa ucraniano a empresas españolas, como un radar operativo de Indra por valor de 37 millones.
Durante su comparecencia conjunta con Zelensky, Sánchez confirmó el compromiso de proporcionar a Ucrania 1.000 millones de euros adicionales en ayuda militar este año, de acuerdo con el acuerdo bilateral de diez años firmado en mayo de 2024. Parte de esta ayuda, aclaró Sánchez, se financiará con cargo al programa SAFE de la UE, que está destinado a dotar de 150.000 millones de euros para compras conjuntas de defensa por parte de los países europeos. Con el nuevo desembolso, la ayuda militar española a Ucrania desde el inicio de la guerra en febrero de 2024 asciende a 4.000 millones, enfatizó.

Además, ambos países han firmado un acuerdo de cooperación en materia ferroviaria, según el cual la ingeniería española Tria desarrollará un sistema de adaptación al cambio de vía que permitirá a los trenes ucranianos pasar del antiguo ancho soviético al europeo sin necesidad de recargar mercancías. El proyecto de cinco millones de euros comienza con la construcción de varios prototipos en Córdoba, pero podría ampliarse en el futuro a toda la red ucraniana.
Zelensky ha reconocido que la guerra en Oriente Medio está teniendo un impacto en su país. «Nadie ha detenido sus envíos a Ucrania, seguimos recibiendo envíos. Menos, pero están llegando», dijo. En particular, deploró la falta de misiles antiaéreos para proteger a la población de los ataques masivos con misiles y drones rusos -que han dañado el 70% de las infraestructuras energéticas- frente a la competencia de otros países que también los necesitan; y ha subrayado la necesidad de encontrar reemplazos para los codiciados misiles Patriot.
El presidente ucraniano también advirtió que no había alternativa al paquete de ayuda financiera de la UE por valor de 90 mil millones de euros bloqueado por Hungría. Y lamenta que el levantamiento del embargo al petróleo ruso, decidido por el presidente estadounidense, Donald Trump, para compensar el cierre del estrecho de Ormuz, y la subida del precio del crudo permitan a Putin disponer de amplios recursos para sostener la invasión de Ucrania. “Rusia está muy interesada en esta guerra”, afirmó, en alusión al conflicto con Irán. Por su parte, Sánchez ha prometido a Zelensky que no olvidará a su país a pesar de otros conflictos bélicos que requieren atención. «Nada ni nadie nos hará olvidar lo que está pasando en Ucrania. Seguiremos a vuestro lado. Podéis contar con el firme apoyo de España», afirmó.
Zalenski concluyó su cuarta visita a España -la última fue el pasado mes de noviembre- con una audiencia con el Rey y una visita al Palacio de Cortes, donde se reunió con la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el presidente del Senado, Pedro Rollán.
