
Pedro Sánchez aterrizó este miércoles en Nueva Delhi con una delegación compuesta por dos ministros, Óscar López (Transformación Digital) y Luis Planas (Agricultura), así como un grupo de empresarios especializados en proyectos en el campo de la inteligencia artificial. El viaje del presidente, su tercer viaje a la India en tres años, tiene dos objetivos claros. Primero, asista a la Cumbre Impact AI en la Cumbre de Inteligencia Artificial en la capital india. Allí pretende reclamar una inteligencia artificial más regulada, más «humana», al servicio de las personas y no descontrolada y como un simple negocio multimillonario para grandes empresas sin ningún control por parte de los Estados y por tanto con el riesgo evidente de que tendrá consecuencias muy negativas para millones de personas y puestos de trabajo.
Y, por otro lado, Sánchez ha visto al primer ministro indio, Narendra Modi, un hombre que está acumulando mucho poder y mostrando un trasfondo cada vez más autoritario: toda la ciudad está inundada de cientos de fotografías de gran formato de su rostro, algo muy raro en las democracias. El objetivo es buscar grandes inversiones del gigante asiático en España o abrir a las empresas españolas el mercado de este coloso, que ya es el país más poblado del mundo, tras haber superado a China con 1.400 millones de habitantes.
Sánchez está consolidando una estrecha relación con Modi, quien organizó un viaje a su país de origen el año pasado y lo recibió con todos los honores, con los dos líderes y sus esposas circulando por las calles en autos descapotables que generaron críticas en España por su estilo grandilocuente en algunos sectores.
Según el gobierno español, el encuentro entre ambos líderes “contribuyó a confirmar el buen estado de las relaciones entre España y la India”. «Los dos compartieron la necesidad de seguir dando pasos hacia una IA centrada en el ser humano. Los dos se felicitaron por la oportunidad presentada por el reciente acuerdo comercial UE-India», subrayan. Sánchez dijo a Modi que este acuerdo «es un gran mensaje que estamos enviando a nuestras sociedades en un contexto como el actual» y que «India juega un papel esencial para la estabilidad en la región y en el mundo».
Modi, un ultranacionalista que se jacta de impulsar a la India a una posición de potencia global con empresas líderes y grandes fortunas compitiendo por ser las más poderosas del mundo e incluso enviando satélites al espacio, incluso cuando todavía lucha con un dramático problema de pobreza y desigualdad, ha abierto las puertas a importantes contratos militares para España. Además, se están fraguando otros grandes proyectos de infraestructuras, una de las especialidades de las multinacionales españolas, y también de importación de productos agrícolas españoles como el aceite de oliva y el vino, principal motivo del viaje del ministro Planas.
Sánchez y López tienen especial interés en presentar en esta cumbre un grupo de empresas españolas especializadas en IA con resultados prometedores que demostrarían que el país también podría estar a la cabeza en la carrera por el desarrollo de la nueva tecnología.
El presidente y su ministra también ponen el foco en las cuestiones regulatorias de la inteligencia artificial, en las que la Unión Europea es pionera y en las que España quiere impulsar aún más claramente. En Nueva Delhi, donde también estarán su aliado brasileño Lula da Silva y el francés Emmanuel Macron, Sánchez defenderá una regulación clara de la IA para que los avances estén al servicio de la mejora de la humanidad y no de unos pocos millonarios que la desarrollan con un puñado de empresas.
El presidente llega a la India poco después de que el Consejo de Ministros llamara a la Fiscalía a tomar medidas contra las plataformas que, gracias a la inteligencia artificial, permiten falsificaciones profundas La desnudez afecta a los menores a gran escala. Es una investigación que ya ha comenzado en Francia, concretamente contra X, propiedad de Elon Musk, y ahora el gobierno quiere ampliarla a España. El ministerio de López también tiene listo ya el sistema de verificación de edad, que impediría, por ejemplo, que los menores accedan a contenidos pornográficos o controlaría que no accedan a las redes hasta los 16 años, como ya ha hecho Australia y otros países están considerando.
Sobre este tema también hablará Sánchez en Nueva Delhi, aunque en La Moncloa señala que son cosas distintas y que el control de la inteligencia artificial para hacerla más «humana», es decir, pensada para servir a las personas, tiene algo más de alcance que su uso fraudulento en las redes sociales para destruir la imagen de los menores.
El jefe de Gobierno y su equipo creen que es compatible apostar por esta tecnología e intentar poner a España a la cabeza de esta carrera apostando al mismo tiempo por la regulación para evitar un descontrol que acabe con una inteligencia artificial que perjudica a millones de personas, aumenta la desigualdad y beneficia sólo a unos pocos.
