
Las ocho comisiones ejecutivas regionales del PSOE de Andalucía prepararán este miércoles una propuesta de candidatos para las elecciones al Parlamento andaluz del 17 de mayo, que sólo será definitiva tras su aprobación por el Comité Federal de Listas. El sábado votará el comité de dirección (máximo órgano entre congresos) del PSOE andaluz. Hay muchos que quieren estar allí y sólo unos pocos puestos que básicamente se pueden cubrir. Ahora el grupo socialista está formado por 30 diputados, su nivel más bajo.
El criterio de la ejecutiva regional, encabezada por la secretaria general y candidata a la presidencia de la Junta, María Jesús Montero, fue que los secretarios generales provinciales no abandonaban las responsabilidades institucionales que ahora ostentan y por tanto no aspiraban a estar en las listas al Parlamento de Andalucía. Esta directiva ha cambiado los planes de los secretarios generales de Granada (Pedro Fernández), Almería (José María Martín Fernández) y Córdoba (Rafi Crespín).
En estos grupos, donde según algunas fuentes había “mucho secretismo”, se daba por sentado que encabezarían sus respectivas listas provinciales. Pero en el caso de los dirigentes de Granada y Almería, eso también significó dimisiones. Fernández es delegado del Gobierno en Andalucía y Martín es subdelegado en Almería. Ambas posiciones no son seleccionables. “La dirección regional no está de acuerdo con que cedan sus cargos”, afirman fuentes socialistas. Crespín es diputada por Córdoba y, según varias fuentes del PSOE, se enfrenta a resistencias inesperadas dentro de su grupo, pero también de la dirección autonómica, que no quiere que aterricen secretarios provinciales en la Cámara andaluza.
Algunos miembros del ejecutivo andaluz se preguntan si los secretarios provinciales querrán estar en primera fila el día después de las elecciones autonómicas si el resultado de Montero es significativamente peor que el de 2022.
En la lógica del PSOE es habitual que los candidatos que proponen para las elecciones autonómicas no corran riesgo de ser corregidos o rechazados y que sigan las instrucciones que les dan.
Para la exvicepresidenta del Gobierno, ésta era la primera vez que, acompañada de su secretario de organización y alcalde de Dos Hermanas, Paco Rodríguez, lideraba un proceso de creación de listas en el peor momento electoral para el PSOE andaluz. El secretario general del PSOE se reunió por separado con los secretarios provinciales el pasado martes y miércoles. El consenso allí fue más o menos claro, pero siempre hubo idas y vueltas hasta el último momento. El caso más llamativo es el de Cádiz, un grupo muy especial cuyos líderes conviven desde hace décadas sin tolerarse unos a otros. El expresidente andaluz José Antonio Griñán la definió como “Cádiz-Herzegovina”.
El acuerdo alcanzado por la dirección provincial de Juan Carlos Ruiz-Boix con Montero y el secretario de organización regional Paco Rodríguez preveía un reparto de los cuatro primeros puestos, encabezados por el número dos del grupo, Juan Cornejo, hijo de la exsecretaria de organización Susana Díaz. En el número tres, a petición de la dirección regional, aparece Fernando López Gil, y en el cuatro, Cristina Saucedo, que ahora ha sido vetada por parte del partido, que perdió el último congreso y que propone como sustituto a una de las archienemigas del secretario general, Irene García.
Por decisión del secretario general, Huelva colocó a Mario Jiménez en segundo lugar de una lista encabezada por la vicesecretaria general María Márquez. Y en Jaén, la portavoz adjunta del Grupo Socialista, Ángeles Férriz, aparece detrás del líder de la lista Paco Reyes, que tiene que ceder la presidencia de la poderosa Diputación Provincial de Jaén para ser ocupada por el secretario general de Jaén y alcalde de Arjona, Juan Latorre. La propuesta de Reyes no fue pacífica en algunos grupos y se sintieron tensiones, aunque nadie duda de que la iniciativa se implementará.
Crear espacio para crear espacio también fue la decisión que tomaron en Málaga, cuyo secretario general y diputado andaluz, Josele Aguilar, propondrá como número tres a Dani Pérez, que dejará la presidencia municipal de Málaga.
Las cosas están más tranquilas en Sevilla en una lista encabezada por la candidata a la junta, en quinto lugar, la última que recortaron en 2022, la susanista Verónica Pérez. Fuentes socialistas aseguran que ha habido un diálogo entre la dirección regional y el último presidente ejecutivo socialista sobre la inclusión de algunos de sus propios diputados en las candidaturas. Díaz se ha ofrecido a participar en la campaña, que comenzará el 1 de mayo.
