
Alberto Núñez Feijóo se arremangará en la campaña electoral andaluza para ayudar a Juan Manuel Moreno Bonilla a conseguir una vez más la mayoría absoluta que está en juego. El líder del PP tendrá una fuerte presencia en Andalucía en las próximas semanas, con agenda propia, paralela a la caravana electoral del jefe del Ejecutivo, con quien no se reúne habitualmente, salvo contadas excepciones. Se trata de una estrategia de despliegue «en abanico», explican en el despacho del dirigente popular, en la que cada dirigente está en distintos lugares al mismo tiempo «para peinar más territorio». Feijóo entra este fin de semana en la precampaña andaluza con citas en Sevilla y Córdoba.
El jefe del PP viajará este sábado a Sevilla para asistir a la final de la Copa del Rey y el domingo a Córdoba para concluir una reunión de alcaldes con Moreno Bonilla. El acto de Córdoba será el primer acto conjunto entre Feijóo y el presidente andaluz, ya que después, en plena campaña electoral (que comienza el 1 de mayo), lo normal será que no coincidan.
Feijóo disputará esta temporada cinco o seis pruebas en Andalucía, explica su equipo inmediato. En paralelo a la precampaña, el líder del PP intentará viajar a las ocho provincias andaluzas. La estrategia del hincha es un clásico del actual equipo del PP, que cree que es mejor separar al líder del candidato para llegar a más lugares y lograr más impacto mediático en los medios locales. Génova no tiene previsto enviar a los vicesecretarios populares a Andalucía. La estrategia coordinada con el PP andaluz pretende dar el máximo protagonismo a Juan Manuel Moreno y reducir la presencia de la dirección nacional para reforzar el perfil regional del candidato.
El líder del PP es de momento el único líder nacional confirmado en la campaña electoral por Moreno Bonilla, quien, según el PP andaluz, ha previsto una caravana «al estilo andaluz y con una mínima presencia de dirigentes externos», es decir, la ausencia de figuras como los expresidentes del Gobierno José María Aznar y Mariano Rajoy. El perfil más ideológico de Aznar en torno a la guerra de Irak podría verse distorsionado por el estilo moderado de Moreno Bonilla mientras Rajoy va a juicio en abril. maleta de cocina que quedó incrustado en su Ministerio del Interior, una causa judicial que preocupa al PP.
Además, también está en el limbo la participación de Isabel Díaz Ayuso, que participó en la última campaña andaluza de 2022, con actos en lugares donde Vox tenía fuerza. Ahora la presidenta madrileña planea un viaje a México coincidiendo con gran parte de la campaña electoral andaluza, explica su equipo, aunque está «a disposición» del PP andaluz si es necesario. No se ha recibido ninguna solicitud por el momento.
En las últimas elecciones de 2022, en las que Feijóo fue recién elegido presidente del PP, el líder popular participó en seis actos de la campaña electoral andaluza, con la conspicua excepción de las elecciones finales, en las que estuvo ausente, dejando todo el protagonismo a Juan Manuel Moreno.
Cuatro años después, el PP andaluz repite el modelo electoral ligado al territorio, a excepción del líder nacional, que definitivamente también se desmarcará de los acontecimientos para no eclipsar al candidato.
Los votantes ahora han reducido sus expectativas para las elecciones del 17 de mayo. A puerta cerrada, Alberto Núñez Feijóo dijo a sus diputados y senadores en una sesión de este martes en el Congreso que la mayoría absoluta en Andalucía no está garantizada. «Las mayorías absolutas son muy complicadas», les advirtió, argumentando que el juego de remanentes en las ocho provincias andaluzas podría llevar al PP de Juan Manuel Moreno Bonilla a perder, por unos pocos votos, la plena capacidad de gobernar de la que ahora goza. Por tanto, la campaña se medirá al milímetro y se dará total autonomía al PP andaluz, que prefiere evitar en la medida de lo posible las injerencias nacionales.
