
El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, propondrá a los partidos integrantes de Sumar abrir cuanto antes el debate para elegir al nuevo líder político y electoral de la izquierda alternativa que suceda a Yolanda Díaz. El candidato de la coalición Por Andalucía a la presidencia de la junta, reunido con periodistas en Sevilla, explicó más tarde que esta decisión debería tomarse antes de mayo. Y no porque crea que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantará las elecciones, sino porque “los espacios vacíos no pertenecen a la política”. Maíllo ha admitido que tiene candidato, pero no quiere desvelarlo.
“Esta aceleración [de la elección del referente] Debe surgir del sentido común, que creo que es compartido por todas las organizaciones”, añadió el dirigente, quien aseguró que la iniciativa fue discutida este lunes en el Consejo Federal de su partido y que próximamente será propuesta al resto de partidos.
El coordinador de IU hizo pública su posición menos de 48 horas después del revés en las elecciones de Castilla y León, donde la coalición entre su partido y Movimiento Sumar obtuvo sólo el 2,2% de los votos, lejos de un escaño en las Cortes. Podemos también logró un resultado desastroso con sólo el 0,74% de apoyo. El bajo apoyo a ambos candidatos refleja que la izquierda no se ha beneficiado del acalorado debate del mes pasado con el portavoz de ERC en el Congreso sobre la propuesta de unidad del Congreso, Gabriel Rufián, ni de la presentación del proyecto cuatripartito para las próximas elecciones generales. Este último, que reúne a IU, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar, aún carece de una marca, un líder y un programa, lo que hace más compleja su definición.
Respecto a las elecciones en Andalucía y a las preguntas de los periodistas, Maíllo dejó claro que no se tomará tiempo para enviar mensajes de unidad a Podemos, que ha decidido en principio presentarse por separado, aunque la dirección nacional ha declarado este lunes que abriría una «reflexión» tras los resultados del domingo. IU inició el proceso para repetir la coalición actualmente en el parlamento en octubre de 2024 y ni Podemos ni Equo participaron en ninguna de las convocatorias. «Algunos lo tienen muy fácil porque se trata de no irse», ha apuntado en referencia a los de Belarra, que constituyen tres de los cinco diputados del grupo. Refiriéndose a Adelante, el partido impulsado por Teresa Rodríguez, el candidato ha recordado que Por Andalucía es un partido “arraigado en todas las provincias andaluzas”. Así es en el caso de IU -que cuenta con 5.100 militantes, 840 concejales, 62 alcaldías y cogobernadores en 25 ayuntamientos andaluces-, pero se ignora el número de militantes del Movimiento Sumar en Andalucía y de Iniciativa Popular Andaluza. Adelante, liderado por el gaditano José Ignacio García, siempre se ha negado a divulgar esta información.
En paralelo, Movimiento Sumar abrió esta semana el debate sobre el futuro del partido. La formación fundada por Yolanda Díaz tiene previsto celebrar este sábado 21 una reunión de su grupo de coordinación, el órgano de decisión entre asambleas, para abordar la apertura de un proceso político encaminado a revitalizar la organización en la nueva etapa. Una vez que se concluya la alianza electoral parlamentaria entre los partidos gobernantes de Sumar y la vicepresidenta decida retirarse de la campaña, se propondrá una redefinición de su «identidad política», que posiblemente incluya una renovación de los puestos de liderazgo. El puesto de coordinadora general lo ocupa actualmente Lara Hernández, quien se incorporó al partido como secretaria de organización tras la primera reunión de 2024 y asumió el máximo cargo de forma interina tras la dimisión del vicepresidente por el fracaso de los europeos. En marzo de 2025 fue nombrada oficialmente co-coordinadora junto a Carlos Martín. Martin renunció en agosto y nadie ha sido designado para el cargo.
La portavoz parlamentaria del grupo en el Congreso, Verónica Barbero, se dijo este martes «a favor» de la fórmula que la Asamblea eligió para el debate propuesto, con más unidad que una mera conferencia política como la de finales del año pasado. “Poco ha cambiado últimamente”, justificó, saludando los debates sobre la militancia.
