
La Generalitat ha dado luz verde este jueves al plan director urbanístico de la Terminal Logística Intermodal, que permite la construcción de un gran nudo ferroviario al sur de la infraestructura marítima con una inversión de unos 265 millones de euros.
Este nudo ferroviario, que será el más importante del sur de Europa y formará parte del corredor mediterráneo, contará con una terminal de autopista ferroviaria además de instalaciones de recepción y expedición y de carga y descarga, dos en el antiguo cauce del río y otra paralela al trazado actual, denominada Terminal Nou Llobregat. Este gran complejo permitirá trasladar grandes volúmenes de mercancías de la carretera al ferrocarril, reduciendo así las emisiones contaminantes al medio ambiente y reduciendo la congestión del tráfico.
La ministra de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, y el presidente del Puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell, han presentado este jueves en rueda de prensa el PDU (Plan Director Urbanístico), que es fruto de un consenso con los ayuntamientos de Barcelona y El Prat de Llobregat y ha requerido cuatro años de trámites.
265 millones de inversiones
De los 265 millones de inversión, la mayor parte procedentes del puerto de Barcelona, 70 millones se destinarán a la terminal de Nou Llobregat, ya en construcción. Otros 150 están conectados a futuras terminales en el antiguo cauce del río, donde se construye la mayor; y 45 obras adicionales por completar (electrificación o señalización).
Tres de las terminales se gestionarán mediante concesiones, una de las cuales estará bajo el control de la empresa mixta Trainport, creada entre el puerto de Barcelona y Adif.
Además, el puerto destinará 26 millones de euros a la creación de espacios verdes en esta zona de actuación, cantidad que también incluye los costes de las expropiaciones a particulares en El Prat, que suman 3 millones de euros.
Estos espacios se integrarán en el Corredor Verde Parque Agrari del Llobregat-Parc Montjuïc, planteado como un “colchón” natural que mejorará la conexión entre los núcleos urbanos y las áreas económicas. Carbonell ha subrayado que “la Terminal Logística Intermodal no impactará en los valiosos terrenos de la zona”.
Las nuevas terminales deberán construirse en 2032, fecha en la que se espera que entren en funcionamiento los nuevos accesos viarios y ferroviarios al puerto de la capital catalana, que actualmente está trabajando la administración central. Una vez que todo el nuevo complejo esté operativo, se estima que alrededor de 640.000 contenedores y 46.000 semirremolques podrán trasladarse anualmente de la carretera al ferrocarril.
Las instalaciones previstas en este plan se sumarán a dos instalaciones similares ya construidas en el Muelle Prat y la Terminal C para formar este gran nudo ferroviario, que contará con un total de seis terminales. El sector urbano, que incluye el PDU, ocupa una superficie de 131 hectáreas.
Paneque y Carbonell han defendido el compromiso de potenciar el transporte ferroviario de mercancías, un factor clave para reducir las emisiones contaminantes en el ámbito portuario y en la ciudad de Barcelona.
En 2024, el tráfico de trenes en la zona portuaria ascendió a 11.000 vueltas, lo que correspondió a aliviar la carga por carretera de 155.000 camiones. Esto ahorró emisiones de 48.500 toneladas de CO2. El puerto espera alcanzar una cuota ferroviaria del 12% para contenedores y del 45% para vehículos en 2025. El ayuntamiento ha asegurado que el plan director “es el motor de un proyecto más amplio: la transformación del puerto en una referencia de futuro en el Mediterráneo”.
