La comunidad que se convirtió en sinónimo de la derrota del PSOE hace seis meses encarna ahora la reacción de los socialistas a la segunda renovación de los pactos del PP con Vox. El Congreso extraordinario de los Socialistas de Extremadura, que formalizó la elección de Álvaro Sánchez Cotrina como nuevo secretario general, se ha convertido en la primera línea de defensa del partido frente a María Guardiola y Jorge Azcón en Aragón, que consideraban las banderas de extrema derecha una “prioridad nacional”. La discriminación de los inmigrantes a los españoles en el acceso a los servicios públicos y a las subvenciones, que el PP reduce al garantizar que se premia el arraigo de un ciudadano en un territorio con independencia de su nacionalidad, ha encendido al PSOE en un acto de reivindicación y resistencia colectiva.
«En países democráticos como el nuestro, con las leyes de inmigración y la constitución en vigor, no es posible discriminar a los ciudadanos extranjeros en el acceso a los derechos universales. Esto es incompatible con la legalidad y envía además un mensaje de anticonvivencia», denunció el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Pedro Sánchez, que no estuvo presente por su participación en la cumbre de líderes de la UE en Chipre, expresó el mismo sentimiento en un vídeo: «No es un acuerdo más, es un paso atrás y habrá más abusos y retrocesos por venir. Y es un ataque directo a la esencia y a la memoria de Extremadura, porque miles de extremeños tuvieron que salir a buscar oportunidades que no tenían en su país». «Por eso es una auténtica vergüenza que PP y Vox estén practicando esta indecencia, esta violación del derecho constitucional a la no discriminación, especialmente en Extremadura», advirtió el presidente del Gobierno. La Conferencia Episcopal, que aboga por la legalización de más de medio millón de extranjeros en situación irregular, también se ha opuesto a los dos partidos de derecha. Una postura en la que la Iglesia española se sitúa en la línea del Papa León XIV.

La celebración del Congreso de los Socialistas extremeños, un día después de la jura de Guardiola como presidente en el anfiteatro de Mérida, pretendía en un principio abrir una nueva etapa en la federación tras el desastre con Miguel Ángel Gallardo en las elecciones de diciembre. Este objetivo se logró en medio de constantes llamados a la unidad y la integración. El éxito de Sánchez Cotrina en las terceras primarias que ha vivido la Federación en los últimos tres años se debió precisamente a su mensaje de renovación y a la inclusión de otros candidatos en su candidatura, superando inquietudes provinciales y contracorrientes. Una prueba clara de ello es que el primer líder territorial del PSOE extremeño de Cáceres ha calificado la creación de la nueva dirección autonómica encargada de la política autonómica, la cooperación internacional y las migraciones con la pacense Soraya Vega, su contrincante en el proceso interno, que ganó con un apoyo del 59,34% frente al 40,66%.
El liderazgo se confirmó con un 88,2% de apoyo. Los gritos de “¡oleeeeeeee!” y los aplausos de pie de los miles de delegados e invitados completan el ambiente del congreso. Con 25 miembros, “será un líder operativo debido a su número”, confía un peso pesado de la asociación. La presidenta de la asociación será Marisol Mateos, quien fue secretaria de organización junto con Guillermo Fernández Vara, expresidente regional fallecido en octubre. El ponente será Manuel José González, alcalde de Olivenza -municipio de Vara- y uno de los precandidatos que se sumó al proyecto de Sánchez Cotrina; Lo mismo que Blanca Martín: la expresidenta de la Asamblea de Extremadura será secretaria de coordinación interna del ejecutivo y coordinación política. Ramón Díaz Farias, quien también participó en las primarias pero no recibió respaldo, será secretario de política municipal y unidades locales menores. Lara Garlito, quien compitió contra Gallardo en las primarias, también se suma al Ejecutivo como secretaria de política institucional, política y estrategia territorial.
«Hay que unirnos para unir Extremadura», ha enfatizado Sánchez Cotrina, quien también ha puesto como prioridad «desterrar» la polarización extremeña. «Para conseguirlo debemos, ante todo, respetarnos entre los opositores políticos», añadió, dando por hecho que el congreso servirá para advertir a Guardiola de que el PSOE peleará sus políticas «desde la izquierda útil con la que se ha transformado este país y que volverá a levantarse». Gallardo, de quien apenas fue mencionado, asistió al congreso extraordinario a última hora de la tarde.
Pero los socialistas no sólo curaron sus heridas en su cónclave en el Instituto de Feria de Mérida, capital regional y capital de Extremadura, que gobiernan. El estado de ánimo, que nada tenía que ver con el ambiente depresivo cuando Guardiola convocó elecciones anticipadas y el PSOE se vio envuelto en una serie de escándalos de corrupción y acoso, ha aumentado aún más tras las concesiones del PP a Vox en un ejercicio colectivo. Guardiola y Azcón, por ejemplo, han aceptado la creación de una cartera de desregulación como el ministerio homónimo de Javier Milei en Argentina.

Pero es la distinción entre “ciudadanos de primera y segunda clase”, como ha criticado Sánchez, la que ha consolidado el discurso del PSOE. «Es muy sencillo saber que hay ciudadanos españoles, ciudadanos comunitarios y ciudadanos extranjeros, pero todos son ciudadanos. Con derechos y estatus. Así de sencillo de entender», enfatizó Zapatero ante mil cuadros socialistas e invitados al Instituto de Feria de Mérida. “Aquí Vox es quien gobierna y quien obedece es el PP, lo que normaliza el discurso contra la convivencia”, enfatizó Pilar Alegría. “Después de tantos meses de parálisis, ¿es ese el objetivo de los vergonzosos pactos firmados por PP y Vox?” añadió el secretario general de Aragón, donde Azcón expuso este miércoles su acuerdo de coalición de gobierno con la ultraderecha y ahondó en la idea de que su partido debe estar en primera línea y «defender la justicia social y la igualdad de oportunidades» ante un modelo de «recortes y retrocesos». “Como nos explicó nuestro querido Guillermo, no confíes en tu cuenta corriente, sino en tu talento”, añadió.
La ex ministra ha destacado la condición de extremeños y aragoneses y, más ampliamente, de toda España, como «hijos y nietos de la emigración». «Vale la pena estar hoy aquí. Por mucho que lo intenten PP y Vox, por mucho que lo intenten Guardiola y Azcón, no seremos la madre de la xenofobia», aseguró. «Extremadura se ha convertido en un laboratorio de la peor derecha. El pacto de Guardiola es un atraso, un manual para desmantelar lo que con tanto esfuerzo hemos construido. Es el pacto de exclusión que divide a los ciudadanos en categorías, excluyentes. En Euskadi sabemos lo que es para algunos querer hacerte ciudadanos de segunda y como socialistas no podemos permitir eso», le precedió Eneko Andueza, secretario general de los socialistas vascos.

Otros barones del PSOE han continuado la historia de España como país de emigrantes y anfitriones. «Muchos asturianos tuvieron que abandonar Asturias para no morir de hambre. Acabamos de ver este vergonzoso pacto entre PP y Vox, que es el prólogo de los pactos que quieren firmar en todas partes», transmitió el presidente del principado, Adrián Barbón, en un mensaje grabado desde Ciudad de México. «En un momento en el que vivimos en un mundo con un clima bélico, una política de polarización y un lenguaje muy irrespetuoso, necesitamos más que nunca una posición en defensa de la igualdad y la libertad, y el PSOE de Extremadura siempre ha estado en primera línea», subrayó el presidente El catalán Salvador Illa en el mismo formato. “Comienza una nueva era y estoy segura de que devolveréis la esperanza a los extremeños con un partido más fuerte que nunca para combatir las políticas destructivas de PP y Vox”, vaticinó la presidenta de Navarra, María Chivite. «Estamos de vuelta y no es una frase ya hecha, es una declaración de intenciones», recalcó Sánchez.
