
Los 14 integrantes de la red de defraudación inmobiliaria, liderada en Barcelona por el abogado Francisco Comitre, han aceptado penas de prisión de hasta cuatro años y siete meses tras admitir que engañaron a más de un centenar de propietarios, muchos de ellos ancianos, para apoderarse de sus viviendas entre 2009 y 2015. El acuerdo alcanzado mediante un pacto entre la Fiscalía y las acusaciones de la red ha supuesto este lunes una importante reducción de las penas, que inicialmente se enfrentaban a más de 20 años de prisión.
La red responsable de uno de los mayores fraudes inmobiliarios en España fue responsable del desahucio de numerosas familias a consecuencia del fraude y por tanto el juicio continuará para decidir las indemnizaciones. La pena más alta se aplica al principal acusado, Comitre, a quien los fiscales consideran el líder de la conspiración corrupta y que está condenado a un total de cuatro años y siete meses de prisión por fraude, blanqueo de capitales y organización criminal.
Otro acusado principal, el notario Enrique Peña, ha aceptado una pena de prisión de tres años y dos meses, aunque podría acogerse a una suspensión de la prisión. Además, existe una prohibición definitiva del ejercicio notarial. Entre los investigados por este macrofraude inmobiliario, en el que se engañaba a los propietarios con productos financieros como hipotecas inversas, se encontraba Artur Segarra, condenado en rebeldía y que cumple cadena perpetua en Tailandia por el asesinato de David Bernat, vecino de L’Albi (Lleida), en 2016.
