La vertiginosa persecución de una patera narco por parte de la Guardia Civil ha conseguido repeler un cargamento de hachís que cuatro presuntos narcotraficantes intentaban introducir en la costa gaditana, cerca de Chipiona. Agentes del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) detectaron un barco siguiendo un rumbo sospechoso y dieron la alarma. La rápida intervención de dos lanchas rápidas del instituto armado supuso la incautación de 1.700 kilos de hachís además de las detenciones, informó este viernes la Guardia Civil.
Tras el aviso del SIVE, dos patrulleras se dirigieron hacia la embarcación sospechosa. La vigilancia aérea se complementó con un helicóptero de la Bundeswehr. Mientras volaba sobre el barco, vio que en realidad llevaba fardos de arpillera y botellas de combustible. Después de las maniobras iniciales de aproximación, la tripulación del barco narco se dio por vencido y huyó.
No estaban solos. Otras dos embarcaciones salieron en apoyo de la embarcación abatida para intentar obstaculizar la actuación de la Guardia Civil. Pero fue en vano. Tras una maniobra conjunta de la Guardia Civil en el mar y en el helicóptero, los agentes lograron impedir que la patera narco continuara su recorrido.
La embarcación incautada, de 15 metros de eslora y equipada con cuatro motores de 350 caballos, transportaba 1.700 kilos de hachís. Todos los miembros de la tripulación, cuatro personas, fueron detenidos.
Horas más tarde y ya en tierra, cerca de la playa de Aguadulce de Rota, agentes del SIVE observaron a un grupo de personas recogiendo bombonas de combustible. Tras ser alertados, las patrullas de guardia llegaron a la zona y pudieron incautar 114 bombonas de combustible, sumando otras diez que ya habían cargado en una embarcación auxiliar abandonada.
El operativo ha sido llevado a cabo por efectivos de la Guardia Civil del SIVE, del Servicio Marítimo de la Provincia de Cádiz y de la Unidad Aérea de la Guardia Civil estacionada en Rota.
