
Movimientos bruscos laterales y verticales de los coches. Los pasajeros se agarran lo mejor que pueden para evitar caerse. Astillas incandescentes pasan volando por las ventanillas del coche. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha remitido un informe al juez que investiga el accidente del 18 de enero en Adamuz (Córdoba), en el que murieron 46 personas, en el que, tras un análisis detallado de las imágenes captadas por las cámaras instaladas en el tren Iryo, uno de los dos siniestros, se afirma que la “causa” del descarrilamiento de este convoy y su posterior colisión con el Alvia se debió a “la presencia de una “rotura de vía” en la vía. El trayecto Madrid-Sevilla se debe al tren de alta velocidad. El documento sustenta así la hipótesis principal del accidente casi desde el inicio de la investigación, ya que también descarta que los vídeos revelaran la existencia de «anomalías en uno de los dos trenes implicados antes de las 19:43:33», momento en el que se produjo el descarrilamiento.
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La Guardia Civil advierte al juez que no tiene capacidad para analizar las cajas negras
Al margen del informe del CIAF, la Guardia Civil ha presentado un escrito al juez de Montoro advirtiendo que sus laboratorios criminalísticos no disponen de las aplicaciones informáticas necesarias para descargar los datos contenidos en las cajas negras de los trenes, ni disponen de las aplicaciones informáticas necesarias "conocimientos técnicos suficientes para su interpretación". Los agentes responden al presidente del tribunal, quien el 13 de abril les pidió que pusieran a disposición los datos y registros almacenados en las cajas negras o que les informaran si tenían dificultades con ellos. "tomar las medidas apropiadas".
