
Comienza una nueva fase preliminar para el PSOE extremeño tras los resultados electorales del pasado domingo, cuando los socialistas perdieron 10 escaños -de 28 a 18- y más de 100.000 votos respecto a las anteriores elecciones autonómicas de 2023. Miguel Ángel Gallardo dimitió como secretario general del PSOE de Extremadura un día después de las elecciones, pero anunció que no dimitiría de su cargo. A Gallardo le sucederá ahora un directivo encabezado por el actual delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, que pide calma interior, reflexión política y la posterior convocatoria de un congreso regional extraordinario para elegir democráticamente una nueva dirección. En cuanto a la gobernancia de Extremadura, Quintana ha descartado ofrecer a María Guardiola la abstención del PSOE, señalando que su partido es la alternativa al PP y no un socio de gobierno.
José Luis Quintana ha anunciado este viernes durante una rueda de prensa que la candidata del Partido Popular, María Guardiola, está iniciando una ronda de contactos y convocando al PSOE, asistirá a la reunión: «Somos un partido responsable y siempre participaremos», explicó. Sin embargo, dejó claro que el PSOE es la alternativa al PP y no un socio de gobierno. Sobre una posible abstención del PSOE para permitir un gobierno del PP sin el apoyo de Vox, Quintana dijo que ese escenario supondría un «fracaso total» para Guardiola y descartó que los socialistas ofrezcan esta opción: «No se la ofreceremos. Ella debe tomar la iniciativa y decir con quién quiere gobernar», subrayó, destacando que los modelos políticos de ambos partidos son «radicalmente diferentes», especialmente en cuestiones como la privatización de servicios o la política financiera.
A partir de este momento, el directivo deberá tomar decisiones importantes que se plantearán en las próximas semanas, como la composición del Grupo Socialista en el Parlamento, la elección de su presidente o la representación en la comisión ejecutiva parlamentaria. «Tenemos la autoridad para hacerlo y la ejerceremos», explicó, distinguiendo estas decisiones inmediatas de las que deberían ser responsabilidad del futuro ejecutivo regional.
Quintana se sumó a las valoraciones de dirigentes nacionales como la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, sobre los resultados de las elecciones en Extremadura, quien señaló en una entrevista a la Cadena SER que los resultados del pasado domingo fueron sin duda «muy malos resultados» para el PSOE, que se explican «bien por la situación concreta que se vivió en Extremadura por las acusaciones» del candidato socialista a la presidencia, Miguel Ángel Gallardo. «Creo que esto le honra porque cree que podría haber otras personas que podrían aprovechar mejor este proyecto o seducir mejor al conjunto de la ciudadanía», afirmó Montero, quien señaló que el PSOE «toma nota» de lo ocurrido y «se están haciendo estudios para ver exactamente cómo se comportó el electorado».
El papel del gerente
«La nueva dirección provisional asumirá tareas básicas como la organización interna, la coordinación política y la representación institucional y administrativa del partido, pero no tomará decisiones estratégicas a largo plazo», afirmó Quintana, que ve como prioridad dar estabilidad al partido y prepararlo para el oportuno congreso, que, según él, debería celebrarse a más tardar en mayo, aunque no ha fijado una fecha concreta debido a las incertidumbres de la situación política regional, aún sin constitución de la Asamblea de Extremadura y sin formación de gobierno.
Al analizar los resultados de las elecciones del 21 de diciembre, Quintana reconoció que el PSOE extremeño había perdido «miles de votos» y que el partido necesitaba un «reinicio». Atribuye gran parte de este revés a la abstención, que, en su opinión, ha perjudicado principalmente a los socialistas, pero también al Partido Popular, que ha perdido apoyos: «En tiempos de cambio, la calma es fundamental. La calma es una obligación», defendió. Quintana ha impulsado la reflexión interna alejada de los focos mediáticos y de los enfrentamientos públicos, al volver a quedar patente la división entre las provincias de Cáceres y Badajoz, con críticas a los hechos del pasado domingo por parte de importantes dirigentes de la Federación Cácereña, como el secretario provincial Álvaro Sánchez Cotrina o el presidente de la Diputación Provincial de Cáceres, Miguel Ángel Morales.
Respecto al proceso que se iniciará en los próximos meses para elegir un nuevo secretario autonómico, el presidente de la Sociedad Gestora cree que este proceso analítico debe realizarse con tranquilidad y respeto: “La reflexión no se hace con gritos ni titulares, sino con trabajo”, amplió, señalando que el objetivo final es volver a presentar a la ciudadanía un proyecto “reconocible, creíble, útil y coherente” para Extremadura.
Todos los resultados de las elecciones en Extremadura
