
La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Madrid, María Isabel Durántez, ha acordado abrir juicio oral contra el teniente general de la Guardia Civil, Pedro Vázquez Jarava, por la presunta comisión de un delito de cohecho, ya que presuntamente recibió regalos y dinero en efectivo de un empresario al que presuntamente adjudicó ilegalmente 120 contratos para la renovación de instalaciones de varios mandos. Este último, Ángel Ramón Tejera de León, alias Mes “cuyo nombre también apareció en otro caso de corrupción, el llamado El caso Tito Berni― acusado del mismo delito. La Fiscalía solicita un año de prisión para cada uno de ellos. Ambos serán juzgados por un jurado en la Audiencia Provincial de Madrid en una fecha por determinar.
Cuando se produjo la presunta corrupción, el general Vázquez Jaraba era subdirector general de apoyo a la Guardia Civil, uno de los cargos más poderosos dentro del instituto armado a la hora de gestionar los recursos financieros y patrimoniales de la institución. Desde este cargo -que ocupó entre octubre de 2015 y enero de 2018, cuando se jubiló- y haciendo uso de su autoridad, el alto mando comenzó a descentralizar el crédito para que los comandos tuvieran autonomía para adjudicar contratos de trabajo más pequeños dentro de sus instalaciones. El general se puso entonces en contacto con los responsables y les comunicó que conocía a un constructor llamado Tejera de León que estaba lanzando un nuevo producto, el corcho, que supuestamente solucionaba el recurrente problema de humedad que padecían muchos cuarteles en sus fachadas. Los responsables de las comandancias de A Coruña, Albacete, Algeciras, Alicante, Ávila, Badajoz, Castellón, Huelva, Jaén, Santa Cruz de Tenerife, Valladolid y Región de Murcia siguieron sus instrucciones y encomendaron el trabajo al empresario.
Gracias a esta recomendación, tres empresas del empresario imputado -Canarycork SL, Angrasoscur SL y Solocorcho SL- facturaron diversos contratos de obras por valor de más de 2,1 millones de euros, según explicó la juez en su auto. En su escrito de acusación presentado el pasado mes de diciembre, la fiscalía destacó que muchos de estos trabajos se realizaron «de forma inadecuada» ya que el empresario «carecía de técnica para colocar el corcho proyectado, provocando grandes daños a la Guardia Civil». Como el Ministerio de Estado considera probado, el empresario añadió al producto una resina que no mejoró la impermeabilización pero sí la empeoró.
A cambio de estos premios, se dice que Tejera de León hizo al general diversos obsequios, tal como se describe en la orden judicial. Pagó los viajes a las finales de la Liga de Campeones de 2016 y 2017 en Milán (Italia) y Cardiff (Gran Bretaña), así como dos estancias con su esposa en un hotel de Cádiz y otra con la familia en Lanzarote, incluido un vuelo. También pagó 45.700 euros en efectivo, con los que presuntamente pagó parte de una casa en Cádiz y parte del coste de una cubierta de piscina que el comandante en jefe tenía en su casa de Alpedrete (Madrid). Durante la investigación, el general siempre ha negado que estos pagos fueran «regalos», asegurando que luego cubrió otros gastos del empresario «para compensar» o que, en el caso de viajes a partidos de fútbol, eran posteriormente «recalculados».
El juez destacó que “numerosos informes elaborados por el Servicio de Interior de la Guardia Civil contribuyeron al caso”. [responsable de perseguir los delitos cometidos por agentes del instituto armado]Esto incluyó “diversas diligencias integrales de investigación patrimonial” realizadas a los dos imputados, que recomendaron la apertura de juicio oral por dos delitos de cohecho. El general fue investigado inicialmente por tráfico de influencias, abuso de poder, falsificación de documentos y malversación de fondos.
