El Gobierno está convencido de que la extraordinaria legalización de inmigrantes, que comenzó con colas y confusión, sobre todo en varios ayuntamientos, sobre todo a la hora de obtener el certificado de necesidad de protección, será un éxito. De hecho, la principal responsable, la ministra Elma Saiz, presentó algunas cifras de los primeros días que hablan de un proceso muy potente. Sin embargo, Saiz también atacó duramente a algunos concejales en manos del PP, citando en particular al Ayuntamiento de Madrid que, a su juicio, estaba «boicoteando» el proceso por las «instrucciones racistas y xenófobas» de la dirección de ese partido, es decir,
En las primeras horas se registraron más de 13.000 solicitudes en línea y desde este lunes se registran largas colas en oficinas de varias ciudades del país para realizar trámites relacionados con la legalización o presentar la solicitud de la misma. La ministra ha explicado que el lunes hubo 5.454 solicitudes personales, y ya se han recibido 35.000 solicitudes de cita. «El PP está solo y poco claro en este boicot. Hay muchos más concejales que, a pesar de estos dictados racistas y xenófobos de la dirección del PP, han decidido ayudar en este proceso», explicó.
«Pero sí, hay concejales del PP que están boicoteando las esperanzas y los derechos de miles de personas. El PP está solo en su boicot a la regularización. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha dicho que el ayuntamiento no cooperará en esta regularización. Esto en una comunidad que se autodenomina latinoamericana. Según nuestros cálculos, hay dos [cada] Tres postulantes serán latinoamericanos. Pero por encima de este boicot están la sociedad civil, la Iglesia católica, los empresarios y los sindicatos”, enfatizó Saiz.
La ministra afirma que el proceso continuará aunque los concejales del PP no cooperen, y el plazo sigue siendo el 30 de junio. Saiz ha explicado que el informe de vulnerabilidad, que provoca la mayoría de bloqueos, no es necesario para muchos inmigrantes -por ejemplo, los que tienen hijos menores o personas a su cargo o que ya han trabajado- y para el resto no es imprescindible acudir al ayuntamiento, ya que hay hasta 200 entidades colaboradoras, entre ellas los principales sindicatos o Cáritas, que también pueden gestionarlo. Ahora mismo hay una polémica entre el PP y Vox porque el partido ultraderechista Cáritas en Extremadura quiere retirar las ayudas porque apoya la legalización y atiende a los inmigrantes. «El PP debe mirar a Cáritas a los ojos y explicarles los acuerdos que hace con Vox. Cáritas apoya la regularización y desmiente con datos los informes falsos de Vox».

Este conflicto con las administraciones de PP y Vox va también de la mano de la política de vivienda. La ministra de este sector, Isabel Rodríguez, ha detallado el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que incluye 7.000 millones de euros y que ahora se pone en marcha para construir más viviendas sociales, y que ayuntamientos como Madrid rechazan tajantemente. El riesgo es que suceda como la ley de vivienda, que no se aplica en la Comunidad de Madrid y otras comunidades del PP. «Isabel Díaz Ayuso cree que perjudica al Gobierno al no aplicar la ley de vivienda», explicó Rodríguez, «pero en realidad perjudica a un millón y medio de madrileños cuyos alquileres estarían hoy congelados si no fuera por el pataleo y la sinrazón de su presidente. No sé si el presidente de la Comunidad de Madrid es capaz de crear vivienda pública protegida», concluyó.
El Gobierno también actúa con dureza contra el PP maleta de cocina, que se juzga casi paralela a la El caso de Ábalos, Esto concierne al PSOE. La portavoz de la ministra, Elma Saiz, afirmó que todos los partidos pueden tener casos, pero la diferencia es cómo responden a ellos. Y por eso cree que el PP expulsó a Mariano Rajoy igual que el PSOE Ábalos, después de que su extesorero Luis Bárcenas dijera que tenía incluso una grabación en la que hablaba con el expresidente sobre la financiación ilegal en el PP. «El PP había institucionalizado la corrupción. Todos sabíamos quién era».señor alegría«Ahora está demostrado. ¿Expulsará Feijóo a Rajoy? ¿Le exigirá que abandone el PP o seguirá alabandole públicamente?» Se preguntó Saiz.
