
La Comisión Europea ha asestado un duro golpe a la Audiencia Provincial de Sevilla, que exige que el Tribunal de Justicia de la UE se pronuncie sobre el caso del ERE fraudulento de Andalucía, impugnando al Tribunal Constitucional español. Los técnicos del municipio, que han intervenido con una respuesta preliminar, consideran que el Tribunal de Justicia Europeo, con sede en Luxemburgo, es «manifiestamente incapaz» de pronunciarse sobre la anulación por parte del Tribunal Supremo español de la sentencia de los expresidentes andaluces José Antonio Griñán y Manuel Chaves a la hora de valorar sus solicitudes de amparo. Bruselas considera que el caso no tiene relación directa con el presupuesto comunitario y que, por tanto, queda fuera del ámbito de los Tratados europeos. Sin embargo, el caso aún no está cerrado, ya que el Tribunal de Justicia decidirá, basándose en la respuesta del consejo municipal, si es responsable o no; como aún no se sabe, no hay fecha para la audiencia.
“El Tribunal de Justicia de la Unión Europea se ve claramente incapaz de responder a las cuestiones planteadas por el Tribunal General de Sevilla mediante auto de 17 de julio de 2025”, afirman los técnicos comunitarios, según el documento presentado por periódico de sevilla y al que tuvo acceso EL PAÍS. Además, los cuatro técnicos indican que no presentarán ningún comentario sobre el caso, que atribuyen a la falta de un «vínculo suficientemente directo con el presupuesto de la Unión» y, por tanto, con los intereses financieros de Europa.
Esto supone un revés para el argumento de la Audiencia Provincial de Sevilla, que ha llevado el caso a un tribunal europeo para aclarar cómo se adaptarán las sentencias constitucionales dictadas en 2024 al derecho europeo y a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE. Los jueces sevillanos aseguran que quieren «evitar un riesgo sistémico de impunidad futura en casos similares (…) y proteger los intereses financieros de la UE», dice el auto.
Bruselas considera que el TJUE no tiene competencia en este caso. “Dado que la fuente de financiación parece ser el presupuesto de la Comunidad Autónoma y no hay financiación procedente del presupuesto de la Unión, la cuestión principal no entra dentro del ámbito de aplicación material del artículo 325 TFUE. [Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea] ni a la vista de las disposiciones de Derecho derivado que protegen los intereses financieros de la Unión mencionadas en las cuestiones prejudiciales”, afirman los técnicos de la Comisión Europea, que, como en la gran mayoría de los asuntos conocidos por el Tribunal de Justicia de Luxemburgo, emite una cuestión prejudicial.
De hecho, los técnicos de Bruselas señalan que ni siquiera la Audiencia Provincial de Sevilla, que interpuso su demanda previa alegando intereses europeos y el presupuesto comunitario, ha señalado la existencia de esta conexión. “En las sentencias del tribunal regional, del Tribunal Supremo o del Tribunal Constitucional no se hace ninguna referencia a la financiación de la Unión en relación con el controvertido programa”, afirma la comisión.
Tras una larga investigación de siete años y un juicio que se prolongó un año más, los juzgados de Sevilla conocieron el caso en 2019 caso ERE y condenó a Chaves y Griñán, así como a 17 ex altos funcionarios socialistas, por subterfugio y malversación de fondos. En 2022, la Corte Suprema confirmó su tesis con otro fallo condenatorio; y en 2024, el Tribunal Constitucional (TC) redujo significativamente las penas y ordenó a la Audiencia de Sevilla volver a redactar sus sentencias anuladas para adaptarlas a sus criterios. Sin embargo, los jueces del Tribunal recurrieron al Constitucional y rechazaron la orden de la autoridad fianza tras solicitar acusación particular al PP, optando por abrir el camino a la decisión de la justicia europea. Algo que, pese a la opinión de los técnicos comunitarios, aún está pendiente según su procedimiento, explican fuentes del TJUE.
