
«Aplicaremos tanta presión como sea posible hasta el final». Sumar se presentó ante el PSOE para aprobar el decreto de vivienda que congela los alquileres y ahora está lanzando una ofensiva que combina diálogo político y presión social para lograr que el Congreso lo confirme antes del 6 de mayo. A pesar de la reiterada negativa de Junts a aprobar la medida y del escepticismo de los socialistas sobre la capacidad de reunir apoyo suficiente, la izquierda del gobierno se resiste a tirar la toalla. Sumar espera llevar el peso de las negociaciones y cuenta con el apoyo de sindicatos e instituciones sociales para redoblar la presión, incluidas las movilizaciones callejeras.
La coalición de izquierdas está preparando contactos con todo el espectro parlamentario, pero a nadie se le escapa que “la clave está en Junts”, como lo resume un destacado dirigente. Aunque el PNV tampoco se mostró muy positivo, los responsables de Sumar confían en la mayor disposición a pactar que siempre muestran los nacionalistas vascos, sobre todo si se pudiera avanzar con los catalanes en este punto.
En la parte socialista del Gobierno, que lucha por negociar con Junts, no hay señales de que los independentistas vayan a poder revertir su negativa a ratificar el decreto. El secretario general del partido, Jordi Turull, ya da por hecho que el Congreso le derrocará y acusa al Gobierno de «postura» y «criminalización de los pequeños propietarios». Pero Sumar ha hecho del tema su gran bandera en un momento en que las fuerzas a la izquierda del PSOE necesitan un estímulo para recuperarse de sus errores electorales y elevar su perfil frente al mayor socio del poder ejecutivo. Por lo tanto, su mayor interés es hacer el resto y mantener viva la lucha a medida que se acerca la fecha límite de confirmación del Congreso. El plazo finaliza el 5 de mayo, 30 días hábiles después de que se publicara el decreto en el BOE, el 21 de marzo, al día siguiente de su adopción en un convulso Consejo de Ministros. La medida actual se prorroga por dos años con un incremento máximo del 2% para los alquileres que venzan antes de finales de 2027.
El voto positivo de Junt la semana pasada a otro decreto gubernamental que prevé medidas para mitigar las consecuencias económicas de la guerra en Irán ha despertado algunas esperanzas en Sumar. «Junts se ha vuelto a reunir para negociar con el Gobierno», subraya la facción del partido. En el debate sobre la validez de este otro decreto, la vicepresidenta de Sumar y diputada del Congreso, Aina Vidal, se dirigió a los diputados de Puigdemont en catalán y en un lenguaje calculadamente diplomático, instándoles: «No abandonéis Cataluña».
Vidal ha tratado de combatir la idea de que la congelación de los alquileres penalizaría a los pequeños propietarios, que Junts defendió para justificar su oposición. “Ha surgido un falso debate social”, subraya el portavoz adjunto de la coalición en el Congreso. “Esto afecta a los grandes propietarios, grupos como Caixabank y Blackstone, que por sí solos tienen 40.000 pisos en alquiler”. Sumar recalcará la idea de que si no se extiende la congelación, cientos de miles de inquilinos verán cómo los alquileres de sus viviendas actuales se disparan en porcentajes superiores a sus bolsillos.
Para mantener viva la lucha, uno de los ministros de Sumar, el ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, aseguró el pasado lunes en La Sexta: «Estoy absolutamente convencido de que ganaremos esta votación». Bustinduy también se dirigió a PP y Vox. «Si la derecha y la extrema derecha piensan que pueden votar en contra sin pagar un precio muy alto, entonces están equivocados», afirmó. «Este es un tema transversal, los inquilinos vienen de derechas y de izquierdas. Lo que está en juego son las vidas de cientos de miles de españoles». Consumo calcula que más de 2,5 millones de inquilinos se ven afectados.
El ministerio de Bustinduy, con sus competencias en materia de consumo, es parte importante de la ofensiva encaminada a crear un clima positivo para la medida en la opinión pública. Esta semana envió una carta a 13 grandes grupos inmobiliarios, que según ella gestionan un total de 100.000 apartamentos, para recordarles que el decreto está en pleno vigor y que están obligados a cumplirlo. “Se requiere el máximo cuidado por parte de su empresa para garantizar la correcta aplicación de la medida”, dice la carta. Consumo ha ayudado a distribuir formularios para que los inquilinos puedan contactar con sus propietarios para solicitar la prórroga de sus contratos de acuerdo con el decreto ya en vigor. Sumar defiende que esta prórroga puede ser irrevocable incluso si el Congreso deroga el decreto. Los sindicatos de inquilinos también están distribuyendo el formulario y dicen que recibieron 230.000 visitas sólo el primer día que lo publicaron en su sitio web.
Otro conseller, el catalán Ernest Urtasun, responsable del departamento de cultura, también tendrá un papel importante en los contactos con los grupos parlamentarios, especialmente con Junts. En Sumar, la presión social se intensifica por el activismo de los sindicatos de clase y de aquellos que representan los intereses de los inquilinos. El secretario general de CC OO, Unai Sordo, ya esperaba movilizaciones callejeras, que también ha convocado la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz. La vivienda será un “eje central” de las manifestaciones sindicales del 1 de mayo, coincidiendo con la víspera del crucial debate en el Congreso.
A pesar del escepticismo que los socialistas expresan en privado, el mensaje público de la mayoría del gobierno no da por sentado que la derrota sea un hecho. «Apelo a la responsabilidad de las fuerzas políticas, este Gobierno trabajará para que este decreto siga vigente cuando llegue el momento de su validación», afirmó la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, tras el Consejo de Ministros de este martes.
En algunas comunidades autónomas han tomado iniciativas propias. El Gobierno de Navarra, presidido por la socialista María Chivite, ha enviado 10.000 cartas a inquilinos a través del Ministerio de Vivienda en manos de la coalición de izquierdas Contigo-Zurekin, pidiéndoles que reclamen inmediatamente los derechos que les otorga el decreto. En Canarias es el PSOE, como partido de la oposición, el que está difundiendo el mismo mensaje y ha abierto un canal para asesorar a los afectados.
