
El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz dirigirá la investigación contra la ex activista socialista Leire Díez, el expresidente de la Corporación Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) Vicente Fernández y el empresario Antxon Alonso, confirman fuentes jurídicas. Esto se produce luego de que el titular del Juzgado de Instrucción N°6, Antonio Piña, remitiera el caso a reparto, ya que él solo se había hecho cargo de los aspectos más urgentes del asunto para llevar a cabo las detenciones y allanamientos realizados la semana pasada.
El juez Piña recibió este sábado las declaraciones de Díez, Fernández y Antxon Alonso y los dejó en libertad, aplicándoles medidas cautelares (retirada de pasaporte, prohibición de salida del país y comparecencia cada 15 días), después de que la Fiscalía Anticorrupción no hubiera solicitado prisión provisional para ninguno de ellos.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investiga cinco operaciones por un importe total de 132,9 millones de euros, presuntamente manipuladas por los investigadores, que consiguieron cobrar una serie de comisiones e indemnizaciones por valor de 750.614 euros por los trabajos de intermediación.
Según el escrito del juez, al que tuvo acceso EL PAÍS, el papel del exdirector de la SEPI entre junio de 2018 y octubre de 2019 fue crucial por su «capacidad de influir en determinadas personas vinculadas al servicio público». Tras su nombramiento como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda María Jesús Montero, los investigadores creen que, aprovechando su condición, «podría haber gestionado diversos casos en la administración pública en beneficio propio o de terceros». El marco de actuación es entre 2021 y 2023.
Los entrevistados se hacían llamar Hirurok (que significaría “nosotros tres” en euskera) en un grupo donde comentaban las operaciones. “En el perfeccionamiento de este sistema, los integrantes del grupo actuaron de manera coordinada, con el objetivo final de obtener el mayor beneficio económico posible a través del cobro de comisiones”, se lee en un documento sobre el caso.
La atención se centra en el rescate de 112,8 millones de euros pagado por la SEPI a la empresa Tubos Runidos SA, por el que la trama retuvo 114.950 euros en concepto de comisión “evidentemente mentirosa”. Fueron pagados por la empresa Mediaciones Martínez. También mantienen en la investigación la adjudicación de un contrato público por parte de Mercasa (empresa pública del sector alimentario) por importe de 18.119 euros, que fue entregado a Servinabar (empresa de Anxon Alonso) para que emitiera un «informe técnico» que la UCO considera ficticio. El tercer contrato sospechoso pertenece al Parque Empresarial del Principado de Asturias (PEPA) a favor de una UTE entre Construcciones y Excavaciones Erriberri y Afesa Medioambiente, por un importe de 2,8 millones de euros, por el que las partes habrían exigido una comisión de 400.000 euros. El cuarto se refiere a la sociedad anónima Enusa, que contrató un despacho de abogados de Sevilla tras la mediación del grupo “Hirurok”. Mediaciones Martínez ganó con 17.545. Y la última operación bajo la mira es la concesión de una «ayuda» de la Corporación Estatal de Promoción Industrial y Desarrollo Empresarial (Sepides) a la empresa Arapellet (parte de Forestalia) por valor de 17,32 millones de euros. La UCO afirma que el grupo “realizó algún tipo de actividad delante de funcionarios” de ese establecimiento y recibió a cambio 200.000 euros.
