
La comisión ejecutiva del Congreso ha acordado por unanimidad a sus nueve miembros, cinco del PSOE y Sumar y cuatro del PP, declarar diputado a «José Luis Ábalos Meco, encarcelado desde el 27 de noviembre y cuyos recursos fueron rechazados por el Tribunal Supremo el martes y cuyos recursos fueron rechazados por el Tribunal Supremo el martes», como diputado. Ábalos ya no podrá votar electrónicamente en la prisión de Soto del Real como había solicitado y no recibirá ninguna compensación económica durante este tiempo”. permanece en prisión preventiva.
El órgano que dirige el funcionamiento del Congreso se reunió excepcionalmente tras la conclusión de la sesión de control del pleno del Gobierno en la tarde del miércoles y decidió por unanimidad y sin discusión suspender las competencias de Ábalos como diputado, aunque no puede despojarlo de su escaño. La Mesa Ejecutiva suspende sus derechos y obligaciones con efectos desde este miércoles de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 21.1.2 del Reglamento del Congreso, que establece textualmente: «Los diputados quedarán suspendidos de sus derechos y obligaciones parlamentarios si, tras la aprobación de la Cámara sobre la solicitud y firma de la decisión de impeachment, se encuentran en situación de prisión preventiva, por el tiempo que dure».
La suspensión supone la pérdida de todos los privilegios y derechos funcionales y económicos como diputado electo de Ábalos, que ganaba unos 6.000 euros al mes. A partir de ahora y mientras se mantenga esta situación, la exministra y exsecretaria de organización del PSOE no obtendrá los beneficios económicos vinculados a la condición de diputada; Se cancelarán los seguros de protección social con cargo al presupuesto de la Cámara y el seguro de accidentes establecido por las Cortes Generales; y se deduce la parte proporcional de la subvención correspondiente al Grupo Parlamentario Conjunto al que fue admitido después de que fuera expulsado del PSOE y decidiera conservar su acta.
El Congreso ya aprobó en el pleno del pasado 22 de enero la petición de investigar a Ábalos.
El exdiputado socialista había pedido al Congreso que le permitiera seguir votando desde prisión. La mañana de este martes, desde la cuenta en la red social
Como todavía soy representante y todos mis derechos, deberes y privilegios parlamentarios están intactos, he solicitado autorización al Comité Ejecutivo del Congreso para ejercer mi derecho a votar electrónicamente en las sesiones de hoy (si es que se llevan a cabo) y mañana, 11 de diciembre, en… pic.twitter.com/0VU0UrYJC1
– EN NOMBRE DE ÁBALOS (@abalosmeco) 10 de diciembre de 2025
Ábalos había argumentado así que «el ejercicio de la representación popular por parte de un representante electo en el legislativo a través de su voto es fundamental en una democracia plena como la nuestra» y que por tanto este «derecho a participar en las decisiones de la Cámara y la posibilidad de su ejercicio» era «vital para la función legislativa de aprobar leyes y controlar el gobierno» y su obstrucción era considerada «una violación sin precedentes y gravísima tanto de los derechos de un representante como de la representación de los ciudadanos». Estas consideraciones no fueron tomadas en cuenta por nadie en el Comité Ejecutivo del Congreso.
