
Este miércoles se llevará a cabo en la Corte Suprema la segunda sesión del juicio por presunta manipulación del Ministerio de Transporte para la compra de mascarillas en plena pandemia. El primero estuvo marcado por la declaración de Jessica Rodríguez, expareja del exministro José Luis Ábalos, de que logró invertir en hasta dos empresas públicas (Ineco y Tragsatec) que le pagaban pero para las que ella nunca trabajó. Se espera que Claudia Montes tome su testimonio en esta nueva jornada y explique cómo fue contratada en Logirail, otra empresa pública donde habría terminado gracias al exlíder socialista.
La ex Miss Asturias +30 2017 explicó en la fase de investigación que conoció a Ábalos en un mitin en Gijón, se presentó a él, le explicó su situación y le pidió que la ayudara a encontrar trabajo. Él, que también tuvo que responder por este asunto en el marco de la investigación, explicó que se trataba simplemente de un favor a un activista socialista. A partir de entonces aseguró que se relajó y dejó el asunto en manos de su confidente, su asesor ministerial Koldo García.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sospecha que fue contratada «ilegalmente» en Logirail por la «influencia» de Ábalos y con la «colaboración relevante» de su asesor. Afirmó que todo era legal: pasó un proceso de selección y trabajó, a diferencia de Jessica Rodríguez. De los mensajes de WhatsApp intercambiados con García se desprende que la relación laboral tuvo altibajos y que la ex consultora tuvo que intervenir, primero para trasladarla a una oficina cercana a su casa y luego para evitar que la despidieran.
Este miércoles también están previstas las declaraciones de algunos de los directivos de Montes durante su etapa en Logirail, entre ellos sus superiores en Renfe y Adif, empresas con las que estaba vinculado su contrato.
Y tras la sesión anterior, responsables de Ineco y Adif seguirán declarando sobre la participación y actuación de Rodríguez. En el juicio, la joven confirmó lo que ya le había confesado al instructor, que fue contratada gracias a Ábalos y los hermanos García y que recibió una remuneración tanto de Ineco como de Tragsatec, pero que no pudo realizar ningún trabajo porque estaba esperando instrucciones precisas de Koldo y Joseba García sobre qué hacer y nunca las recibió. Ábalos era consciente de ello, aseguró.
En la sesión inaugural, algunos empleados de Ineco y Tragsatec ya dijeron que Rodríguez formaba parte de sus funciones. Ana Araceli Arigita, que participó en el proceso de selección de Ineco, ha afirmado que con Rodríguez no se siguió el procedimiento habitual. Afirmó que se había saltado una entrevista que normalmente sería esencial para un mayor desarrollo de la contratación. Virginia Barbancho, su supervisora en Tragsatec, relató que inmediatamente dio la alarma porque se dio cuenta de que no estaba trabajando. Primero recibió la noticia de que era «sobrina» del ministro, y luego Ignacio Zaldívar, entonces alto cargo de Adif, la llamó para decirle que «dejara» en paz a la joven.
