
El gobierno ha atacado al presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, después de que afirmara en una entrevista: la vanguardia: “Debemos proceder a un voto de confianza, a una moción de censura o a elecciones”. El primero en criticarle fue el propio presidente durante un acto electoral en Cáceres. Horas después, el ejecutivo pronunció una protesta más formal a través de una carta del ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, en la que instaba: «Les pido expresamente que no rompan su neutralidad política y actúen con respeto a la democracia y al gobierno».
Bolaños recuerda que es la segunda vez en pocos meses que el Presidente de los Obispos solicita el fin de la sesión legislativa. La denuncia más reciente se produjo el pasado mes de junio y ya desencadenó otra carta de denuncia del ministro en nombre del gobierno. En la carta enviada este domingo, el ministro expresa su malestar porque Argüello, en la citada entrevista, lamenta que las relaciones entre la Iglesia española y el ejecutivo de Sánchez se hayan centrado «muy a su pesar» en el futuro del Valle de Cuelgamuros y en los abusos a menores por parte de religiosos católicos.
Bolaños acusa al líder de la Conferencia Epicopal de utilizar el nombre “Valle de los Caídos” en lugar de “Cualgamuros”, a pesar de que este nombre franquista estaba prohibido por la Ley de Memoria Democrática. Y concluye con mucha severidad: «De sus declaraciones aparentemente se deduce que preferiría que sus interlocutores fueran fuerzas políticas diferentes (Vox y PP), ya que entiende que un Gobierno de derecha y de extrema derecha, que ha defendido públicamente la ubicación de los restos de Francisco Franco en una basílica y no ha mostrado el más mínimo interés por las víctimas de abusos, tendría más comprensión de las posiciones de su organización». Finalmente, insta a que sus relaciones con el Gobierno estén guiadas por un «espíritu constructivo» y «respeten todas las sensibilidades que existen en nuestro país». Antes de la carta, Bolaños ya había enviado un mensaje en la red social X: “Con la dictadura se acabó el tiempo de los obispos para intervenir en la política de nuestro país”.
