
Ante más de un millar de personas de todas las edades, en la calle principal de los Jardines de Murillo, a pocos metros del Palacio de San Telmo, sede del gobierno andaluz, entre palmeras, adelfas en flor y abundante polen para los alérgicos, el presidente del Ejecutivo del PP y candidato a la reelección, Juan Manuel Moreno, inició la campaña electoral con el reto de recuperar una mayoría absoluta que le convirtiera en el primer barón popular no dependiente de Vox desde que Extremadura abrió el pasado ciclo electoral en diciembre. Un evento primaveral y casi íntimo, al ritmo de Kilómetro sur –que fue interpretada por un grupo de jóvenes sevillanos a los que el PP encargó la canción -y por supuesto menos trepidante que hace cuatro años, cuando el líder andaluz dio el pistoletazo de salida, primero en Málaga y después en Sevilla-; y más idílico que en 2018, cuando lo hizo frente al prostíbulo vinculado al escándalo de corrupción de la Fundación Fondo Andaluz de Formación y Empleo (Faffe) durante los gobiernos socialistas.
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