
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado al presidente del Gobierno de «injerencia ante el Tribunal Supremo» y de «atentar contra la independencia del poder judicial» porque, según explicó en una entrevista a EL PAÍS este fin de semana, dijo que el fiscal general era «inocente» de la acusación de filtración de secretos por la que está procesado. «Esto no ha sucedido nunca en 50 años de democracia», ha explicado, señalando que el hecho de que «el presidente del Gobierno esté interfiriendo en el Tribunal Supremo es síntoma de falta de calidad y de ética democrática. Están al final y sólo les queda pelear ante los jueces y torpedear a las comunidades autónomas», afirmó.
En otra parte de su intervención, Feijóo también lamentó que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea esté examinando actualmente si España respeta o no el Estado de Derecho en los recursos sobre la ley de amnistía. «Lo primero que debe hacer un Gobierno es respetar el Estado de derecho, porque sin él no hay democracia, ni personas a las que juzgar y un presidente decente que no tenga ni un atisbo de duda, ni él ni su familia», añadió.
La Asociación de Fiscales (AF), mayoritaria en esta carrera, también publicó este lunes un comunicado en el que lamenta las declaraciones del Primer Ministro. “La Asociación de Fiscales quiere demostrar que las instituciones constitucionales deben actuar con neutralidad y por ello lamenta que el presidente del Gobierno de EL PAÍS haya intervenido en la función sentenciadora que corresponde exclusivamente al Tribunal Supremo, que debe realizar una valoración escrupulosa de las pruebas e indicios encontrados en los autos y practicados en el juicio oral”, señala un comunicado de los fiscales.
Consideran, por tanto, que las palabras de Sánchez pretenden deslegitimar a los tribunales y presionar a jueces y fiscales: «El intento de usurpar estas funciones no se ajusta a los principios constitucionales que rigen el Estado de derecho y sólo pretenden presionar a los tribunales y deslegitimarlos», subrayan. El comunicado finaliza con una advertencia de que tanto las instituciones como quienes las dirigen deben “respetarse mutuamente” y “respetar a los ciudadanos ante los cuales son responsables”.
«Confío en la justicia y creo que en estos dos casos al final prevalecerá la verdad. Y en el caso que hoy ocupa las portadas y el debate de esta semana, que es el juicio al Fiscal General, porque el Gobierno sigue creyendo en su inocencia, más aún después de que todo está visto», dijo Sánchez a EL PAÍS en una entrevista publicada el domingo.
El juicio del Fiscal General ante la Corte Suprema está a medio concluir. Ya se han celebrado tres de las seis reuniones previstas. En estos tres primeros días declararon la mitad de los 40 testigos citados. Según algunos de ellos, el contenido del correo electrónico en el que el abogado de Alberto González Amador -socio de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso- admitía la comisión de dos delitos fiscales, ya era conocido por varios periodistas antes de que lo recibiera el Fiscal General, por lo que no se encontraron pruebas fehacientes de que fuera Álvaro García Ortiz quien lo filtró.
En las tres sesiones restantes del juicio (los próximos martes, miércoles y jueves) se verán testimonios clave, incluida la declaración investigada del Fiscal General, prevista para la penúltima sesión. Antes comparecerán otros 20 testigos, entre ellos el periodista de la Cadena SER que dio los primeros datos sobre el correo del 2 de febrero, que es la filtración que investiga el Tribunal Supremo.
