
El pseudosindicato de Manos Limpias del que surgió la denuncia caso begoña instruido por el juez Juan Carlos Peinado del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, se quedó sin representación letrada en la investigación contra la esposa del presidente del Gobierno. El letrado y el letrado implicado en la acusación de la organización se han desistido de seguir ejecutándose al entender que «lo que originalmente era un mandato legal» se ha convertido «en una polémica política y mediática», señala una carta dirigida al formador, a la que ha tenido acceso EL PAÍS.
El abogado envió a Peinado la carta conjunta de renuncia este lunes, a la que se adjunta una carta firmada por el abogado Carlos Perales del despacho Preico Jurídicos. Perales critica la actitud del pseudosindicato ante la acusación popular y considera «inviable» continuar su trabajo de manera efectiva, bajo «estándares de calidad, independencia y rigor jurídico» que, defiende, inspiran el ejercicio profesional de la empresa.
“Lo que inicialmente se configuró como un mandato legal (…) ha ido evolucionando hacia una materia cuya presentación y tratamiento va más allá del marco legal que debe fijarse en el ámbito de las controversias políticas y mediáticas”, critica el abogado, quien también señala que Manos Liminas no se guía por la solidez de los argumentos jurídicos, sino que “responden en gran medida a consideraciones de oportunidades políticas, efectos en la opinión pública o posicionamiento ideológico”. Es algo «legítimo», subraya, desde la perspectiva de la propia organización, pero no desde la perspectiva de la práctica jurídica, «que se basa en la independencia, el rigor técnico y la estricta sumisión a criterios jurídicos objetivos».
La dimisión enviada por los peritos a la asociación que preside Miguel Bernard demuestra que el proceso judicial ha sido utilizado «como herramienta para alcanzar objetivos políticos» y que ello «pone en peligro la independencia» de la defensa. «La promoción no debe confundirse con el activismo político», continúa. “Mantener la orientación jurídica en un escenario donde los tiempos y los mensajes están más enfocados al impacto público que a la efectividad procesal supondría que este despacho esté rompiendo el mandato profesional asumido”, subraya.
Además, el abogado explica al juez Peinado que intentó anunciar su dimisión hace meses en un burofax fechado el 25 de septiembre, pero Manos Limpas no respondió. Como los profesionales no han tenido noticias de su cliente, han informado al juez Juan Carlos Peinado del cese de la defensa jurídica, cuya comunicación dan por «cumplida» ya que han transcurrido más de tres días sin respuesta, y están formalizando su completo distanciamiento ante el juez.
“Manos limpias” es una de las acusaciones populares en el caso contra la esposa de Sánchez, que está siendo investigada por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción, malversación, robo y malversación. El origen de esta investigación radica, de hecho, en una denuncia presentada por la asociación de Bernard en abril de 2024. Además, están presentes los partidos Vox e Iustitia Europa, la asociación ultracatólica Hazte Oír y el movimiento de regeneración política español.
