
Leopoldo Puente, instructor del Tribunal Supremo, dio este viernes un paso sorprendente que provocó malestar en el PSOE por la decisión de un juez al que nadie en el entorno gubernamental había criticado hasta ahora, ni siquiera en privado. El juez ha acordado enviar a la Audiencia Nacional -el juzgado que en 2023 inició la investigación de la conspiración tramada por el Ministerio de Transportes en tiempos de José Luis Ábalos para enriquecerse mediante la compraventa de mascarillas- toda la información y testimonios que ha recabado hasta el momento sobre la gestión de los pagos en efectivo de Ferraz al exsecretario de Organización Socialista y a su exasesor Koldo García. En su resolución, Puente insiste en que ha habido “ambigüedades” sobre la administración del sistema de reembolso de gastos dentro del partido; y aunque no menciona ningún delito específico, concluye que se debe considerar la posibilidad de investigar este delito.
Esta medida del juez ha sorprendido e indignado a algunos dirigentes socialistas que creen que se trata de un intento de investigar una financiación ilegal de la que dicen que no hay pruebas. Varias fuentes socialistas entrevistadas creen que de la lectura de la resolución sólo se puede concluir que Ábalos pudo haber defraudado al PSOE emitiendo facturas que no se correspondían con los gastos que realmente realizó. Sin embargo, rechazan rotundamente la financiación ilegal del PSOE. Insisten en que no hay pruebas objetivas de que los socialistas recibieran dinero irregular, aparte del testimonio de la empresaria Carmen Pano, que no aportó ninguna prueba.
El juez Puente toma una decisión, pero cree que la decisión sobre si los pagos en efectivo de Ferraz deben ser investigados no depende de él. El juez del Tribunal Supremo declaró hace meses que sólo tiene competencia para investigar a Ábalos (actualmente es el único imputado incompetente para ejercer como diputado) y aquellas actuaciones o personas que tuvieran una vinculación relevante con el parlamentario. Esta interpretación le confiere cierta libertad de acción y le ha llevado, por ejemplo, a conservar la parte de la investigación relativa a Santos Cerdán, sucesor de Ábalos en la secretaría de organización (del resumen se desprende que ambos, junto con Koldo García, crearon una red para manipular contratos públicos a cambio de comisiones). Y que, por otro lado, ha remitido a la Audiencia Nacional todas las investigaciones contra Isabel Pardo de Vera y Javier Herrero, respectivos responsables de Adif y Carreteras durante la etapa de Ábalos al frente del Departamento de Transportes, porque «pudieron prestar asistencia» en esta supuesta trama de corrupción.
Así, el criterio establecido por Puente implica que la investigación fue dividida entre dos juzgados. El Tribunal Supremo ha detenido parte de la investigación sobre las supuestas irregularidades cometidas por Ábalos en el ataque de las mascarillas, junto a su exasesor Koldo García y el comisario Víctor de Aldama. A cambio, el juzgado regional investiga a los demás implicados en las supuestas ilegalidades en la compraventa de mascarillas. Y lo mismo ocurre con la supuesta trama de manipulación de la construcción: el Tribunal Supremo ha mantenido la investigación contra Ábalos y aquellas personas que, a su juicio, tienen una vinculación relevante con él (Aldama, García, Cerdán y otros empresarios); y la Audiencia Nacional con los restantes sospechosos.
Por tanto, siguiendo esta línea, Puente considera que es el tribunal nacional el que debe decidir si se investiga el sistema de pagos del PSOE «en la medida en que puedan indicar la posible existencia de conductas o actividades irregulares e incluso potencialmente delictivas». El juez del Tribunal Supremo cree que “parece claro” que las actividades del partido pueden separarse del objeto de su investigación contra Ábalos, es decir, sobre quién tiene poder. Sin embargo, si surgen pruebas de un delito que apuntan a una persona autorizada, esa parte del caso debe devolverse a la Corte Suprema.
De la calma al malestar
El PSOE, que había mantenido la calma durante días, ahora está profundamente incómodo con la decisión del magistrado Puente. La investigación que se lleva a cabo sobre Caso Koldo Ábalos Cerdán Goza del respeto del ejecutivo, a diferencia de otras órdenes, por ejemplo la del juez Juan Carlos Peinado sobre Begoña Gómez. Sin embargo, la petición ante la Audiencia Nacional no fue recibida de la misma manera que movimientos anteriores. Fuentes socialistas temen que se esté intentando abrir un caso por financiación ilegal del PSOE, incluso sin pruebas sólidas.
En cualquier caso, el mandato oficial es mantener la máxima cooperación con el sistema judicial y aportar toda la documentación solicitada por el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, como viene haciendo hasta ahora. Fuentes oficiales del partido insistieron en que están a disposición de los tribunales y “facilitarán todo lo necesario para demostrar con total claridad que se actúa conforme a derecho en cada paso”. «Aportaremos todos los documentos que nos soliciten para acreditar que cada declaración de gastos está debidamente justificada y corresponde a la documentación veraz. Aportaremos los documentos bancarios que demuestren que todo el dinero utilizado para responder a la declaración de gastos procedía de la cuenta bancaria del PSOE. El comportamiento del PSOE siempre ha sido escrupulosamente legal, no se han cometido actividades ni se han practicado conductas que pudieran considerarse irregulares, ni mucho menos delictivas», concluyen estas fuentes.
