El informe presentado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil al Tribunal Supremo en el marco del Caso Cerdán Describe con detalle el triángulo amoroso entre el exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán, su amigo y propietario de la empresa Servinabar, Joseba Antxon Alonso, y el exdirector general del departamento de construcción de Acciona Justo Vicente Pelegrini. Los tres se reunieron en varias ocasiones en 2019 para establecer “relaciones contractuales” con las que luego supuestamente canalizaron comisiones ilegales hacia la conspiración. Los agentes sospechan que la trama había alquilado expresamente un piso en el centro de Madrid en el número 94 de la calle Fuencarral para este tipo de reuniones.
De hecho, el instituto armado cree que Antxon Alonso era propietario del inmueble desde junio de 2019, aproximadamente un año después de que Pedro Sánchez llegara a La Moncloa y el exministro de Fomento, José Luis Ábalos, responsabilizara a la cartera de repartir el dinero para la construcción de infraestructuras públicas. El 6 de junio del mismo año, Alonso ya envió un mensaje a su pareja con la dirección de este piso en Fuencarral. Allí marcan con una chincheta el lugar donde se conoce por primera vez este suelo.
Entre la documentación incautada en la sede de Navarra en Servinabar, los agentes encontraron la propuesta de alquiler de esta vivienda. En este documento figuraba la intención de alquilar el inmueble por un importe de 1.600 euros mensuales durante un año renovable. Aunque, según la empresa, la fecha de entrada en el piso fue el 8 de julio de 2019, la UCO cree que el empresario ya lo tenía el mes anterior. Localizaron allí un encuentro que quedó inmortalizado y dejaron claro que este tipo de encuentros entre el político y los empresarios eran bastante comunes.

El 12 de junio de 2019, Antxon Alonso contactó con “Antonio Rental” y le envió una foto de un calendario en el que mostraba la disponibilidad del apartamento. La UCO analizó los metadatos de las fotografías encontradas en el teléfono móvil del empresario y concluyó que varias de estas imágenes fueron tomadas en el «entorno» de la calle Fuencarral. Por ejemplo, la foto de Vicente Pelegrini con Santos Cerdán de espaldas, tomando una copa en la barra de El Pentagrama.
Unos días después, el 20 de junio del mismo año, Antxon Alonso se reunió por primera vez con el dueño del piso y ese mismo día envió a su mujer varias fotografías de Cerdán y Pelegrini en la casa. La Guardia Civil explica que “atendiendo a la localización asociada a estas instantáneas” el número de teléfono del empresario navarro se puede localizar precisamente en el número 94 de la calle Fuencarral. Allí dan por hecho que fueron tomadas las fotografías, que desde esta semana se reproducen en todos los medios, en las que el Tribunal Supremo levantó el secreto del caso. Se ve al exdirector de Acciona -a quien acaba de imputar el Tribunal Supremo- charlando con Cerdán cuando este último era secretario de coordinación territorial del PSOE, señala la UCO.

La propiedad dispone de un pequeño salón con cocina blanca integrada. Hay un sofá oscuro con varios cojines, un cuadro en la pared debajo del aire acondicionado y una mesita frente al televisor colgado en la pared. Encima del televisor hay tres relojes y al lado una puerta que parece dar acceso a una habitación. El informe policial muestra una zoom a los papeles que hay sobre la mesa de la habitación, porque los agentes tienen la teoría de que la red de corrupción planificó sus correcciones con papel y bolígrafo. Luego destruyeron las notas y no dejaron rastro.
Finalmente, ese día, Antxon Alonso volvió a escribir al hombre que aparentemente era el dueño del inmueble para informarle que se había dejado las llaves en el piso. El 8 de julio, día en el que está prevista la entrada, el propietario escribe: «Buenos días, Antxon. Estamos preparando el piso. Estará a tu disposición a partir de las cuatro de la tarde.
Aunque el amigo de Cerdán firmó este contrato de alquiler, está claro que se alojó en varios hoteles de Madrid en varios viajes a la capital. Los días 20 de junio y 17 de julio en el Hotel Chamartín y el 25 del mes pasado en el Meliá Castilla. Este hecho, así como el de que Cerdán ya vivía en un piso de la calle Hilarión Eslava y Pelegrini estaba empadronado en otra casa de Madrid, respaldan la evidencia de la UCO de que el inmueble de Fuencarral «podría haber sido utilizado para celebrar reuniones y no como posible hogar de uno de los tres».
Precisamente en este periodo se decidieron las adjudicaciones de una autopista en Logroño, el puente centenario de Sevilla y las obras de la línea ferroviaria de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), que los investigadores creen que fueron manipuladas. La pequeña empresa de Antxon Alonso probablemente era la encargada de encaminar los pedidos, que representaban alrededor del 2% de cada obra y luego se repartían entre Cerdán, Koldo García y Ábalos, según las grabaciones de audio encontradas durante el registro de su casa. Según la UCO, el 75% de los ingresos de Servinabar provinieron de Acciona. Unos seis millones de euros, según la investigación judicial de julio.
