
El titular del Juzgado de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, se ha negado a presentar cargos caso hidrocarburos al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García. Una acusación popular pidió ampliar la investigación después de que un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil revelara que a la trama del fraude de combustibles se había destinado «un millón de euros para comprar la voluntad» de Ábalos y otros funcionarios de concederles permisos para operar en hidrocarburos. Sin embargo, la Fiscalía Anticorrupción cree que estos incidentes ya están siendo examinados por el Tribunal Supremo y ha rechazado nuevos cargos contra el exministro y su mano derecha.
La asociación ultra Hazte Oír había solicitado el pasado mes de febrero que ambos fueran citados «como investigados», en un caso que hasta ahora ha sido investigado principalmente por el comisario Víctor de Aldama -que se sienta esta semana justo al lado de Ábalos y Koldo en el Tribunal Supremo-. Máscaras de otoño– y el empresario Claudio Rivas. Ambos eran socios y presuntamente lideraban la red de empresas que, a través de la sociedad Villafuel, defraudaron al fisco del Estado más de 210 millones de euros mediante un mecanismo de venta libre de impuestos de gasolina.
Hazte Oír citó el último informe de la UCO, incluido en el caso a finales del año pasado, que calificaba a Koldo como un “facilitador del acceso a niveles superiores” de Rivas y Aldama, poniéndolos en contacto con empleados del Ministerio de Transportes e Industria para obtener el título para que Villafuel pudiera actuar como operador. La carta mencionaba las reuniones que Koldo mantuvo entre diciembre de 2020 y enero de 2021 con el entonces jefe de gabinete de la industria, Juan Ignacio Díaz Bidart, aunque dichas reuniones no se llevaron a cabo porque la licencia de operador de Villafuel no se obtuvo hasta más de un año después. Licencia, que también dependía del Ministerio de Transición Ecológica.
El informe de la UCO explica que Rivas disponía de mucho dinero a través de otra empresa de reparto llamada Have Got Time SL y con la que compró el chalet de La Alcaidesa (Cádiz) para que Ábalos pasara las vacaciones del verano de 2021. La acusación popular también añade como prueba contra la exministra el testimonio de la empresaria Carmen Pano, que aseguró en esta investigación que había sustraído dos bolsas con 90.000 euros de la sede del PSOE en la calle Ferraz en nombre de Víctor de Aldama.
Pero ni el fiscal anticorrupción Luis Pastor ni el juez Santiago Pedraz consideran que esta implicación de Ábalos y Koldo en la red de fraude de hidrocarburos deba ser analizada en el caso de la Audiencia Nacional, ya que sería una repetición de una acusación que ya se está resolviendo ante el Tribunal Supremo. Hazte Oír había solicitado que se les procesara por su presunta implicación en los delitos de asociación para delinquir, tráfico de influencias y cohecho, pero el fiscal explica en una carta a la que tuvo acceso EL PAÍS que “tal afirmación ignora que en relación con estos hechos” “la causa especial contra ambos ya se está tramitando ante el Tribunal Supremo”. Tanto Rivas como Carmen Pano declararán como testigos en el juicio, que se celebrará en abril de este año. Por este motivo, el juez rechazó esta solicitud en auto de fecha 6 de abril.
Fuentes jurídicas interpretan tras esta decisión de Pedraz que tanto el juez como la fiscalía dan un portazo a plantear la cuestión de la compra de La Alcaidesa en un hipotético futuro juicio por el tema de los hidrocarburos. Cabe recordar que el juez ya había rechazado la petición de Hazte Oír de identificar en la sede del PSOE a los empleados que trabajaban en la fábrica donde supuestamente Pano entregaba las bolsas de dinero.
