
La asociación progresista de abogados gallegos Xustiza e Sociedade de Galiza denunció públicamente este lunes «los gravísimos hechos» derivados de la decisión del presidente del TSJ de esta comunidad, que supone el traslado forzoso de dos jueces, entre ellos Luís Villares, exlíder de En Marea. Villares y otra jueza, María Dolores López, formaban parte del Tercer Departamento, un panel que ha cerrado decenas de proyectos eólicos ante las fuertes críticas de la Xunta del PP y la patronal. Los abogados han pedido al Consejo General de Justicia la apertura de un expediente informativo, la suspensión de los traslados, un informe sobre la legalidad del procedimiento y «medidas correctoras o disciplinarias».
La asociación defiende que la nueva presidenta de la Sala Contencioso-Administrativa, María Azucena Recio, tomó estas decisiones «sin la presencia de criterios objetivos» y que, además de vulnerar la independencia e inmovilidad del poder judicial, podrían representar un «desvío de poder».
Las sentencias que paralizan temporalmente los parques eólicos llegan como respuesta a una avalancha de quejas de colectivos vecinales y ecologistas sobre presuntos daños medioambientales a estas infraestructuras. Fueron rechazados tanto por la patronal y las empresas del sector como por la Xunta y el PP gallego cuando estaban al mando Alberto Núñez Feijóo y ahora Alfonso Rueda. Los populares han vinculado las resoluciones de la sección tercera al pasado político de Villares, que se postuló a la presidencia de la Xunta en 2016.
Desde Xustiza e Sociedade de Galiza denuncian que la Sección Tercera lleva meses sometida a «presiones políticas, empresariales y mediáticas» derivadas de sus decisiones sobre proyectos eólicos y contratación pública. La asociación progresista advierte que “el momento de estas limitaciones y transferencias forzosas, así como la falta de mayor motivación, hace parecer que la reestructuración puede responder a factores ajenos al interés público”.
En los acuerdos adoptados por Recio, a los que tuvo acceso EL PAÍS, la presidenta explica que «por motivos organizativos son necesarios ciertos cambios en la plantilla de las secciones», por el «número de procedimientos atendidos en cada una de ellas y porque entiende que la reestructuración reforzará el buen funcionamiento de la Cámara».
