La ministra de Defensa, Margarita Robles, trabajó este martes para que la resistencia del Gobierno español al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán no destruya el vínculo transatlántico entre Europa y América del Norte ni suponga una abdicación de España de sus responsabilidades ante la OTAN. “Nos vimos obligados a tomar ciertas decisiones de importancia estratégica basadas en un respeto claro y necesario al orden jurídico nacional e internacional”, dijo a la Comisión de Seguridad Nacional Conjunta Congreso-Senado.
“Por este motivo”, prosiguió, “se prohibió el uso de las bases de Rota y Morón simultáneamente al inicio del ataque a Irán el 28 de febrero”. Este veto, que afecta también al uso del espacio aéreo, se limita exclusivamente a los vuelos de apoyo a la operación contra Irán, añadió, señalando que otros países, sobre los que no quiso dar más detalles, han adoptado la misma postura que España. Este martes se supo que Italia también se había negado a permitir que los bombarderos estadounidenses implicados en la ofensiva utilizaran una base en Sicilia.

«Esta decisión no representa en ningún caso una ruptura del vínculo transatlántico ni una abdicación de nuestra responsabilidad en la disuasión y defensa colectiva de nuestros socios y aliados», subrayó Robles, quien argumentó que altos mandos militares estadounidenses en Mons, Bélgica, y Nápoles, Italia, le habían expresado la semana pasada su satisfacción por la contribución de España a la OTAN. “Las bases siguen funcionando con la única restricción de que bajo ninguna circunstancia se podrán realizar desde ellas acciones que puedan apoyar o alentar la guerra en Irán”, afirmó. “Con nuestros aliados, sí, pero siempre dentro de un marco multilateral”, resumió.
Robles anunció que la fragata Cristóbal Colóntrasladado al Mediterráneo oriental, será reemplazado por el 7 de abril Méndez Núñezen una misión para proteger el grupo de batalla liderado por el portaaviones francés Carlos de Gaulle “que incluye también otros cinco buques de guerra franceses, holandeses e italianos” y defender la zona del suroeste de la isla asignada por las autoridades chipriotas.
En su respuesta, la ministra aseguró que la decisión de cerrar el espacio aéreo a los vuelos estaba relacionada con la operación rabia épica “Desvelado por EL PAÍS el pasado lunes”, fue grabado el 28 de febrero, momento en el que comenzó la guerra. En ese momento, explicó Robles, “nos dijeron que ese ataque sería unilateral”, aunque tres días antes “nos habían dado el mensaje de que las conversaciones se iban a dar”. [que mantenían EE UU e Irán en Ginebra] «Estaban avanzando y querían llegar a un acuerdo». “Sin otra explicación”, prosiguió, “se está buscando autorización para utilizar las bases para lanzar un ataque contra Irán, que no se nos dice cómo ni cuándo”. [se producirá]ni que magnitud [tendrá] por cuánto tiempo [va a durar]“.
“No podemos aceptar que dos países [EE UU e Israel] “Decidieron que el mundo entero iba a ir a la guerra, a su guerra”, enfatizó Robles. Tras admitir a 32 días de iniciada que “nadie sabe qué va a pasar”, añadió que se trata de “una guerra de la que nadie sabe cuál es su objetivo, cuál es su motivo, ya sea político, económico o una fachada”.
«Todos estamos en contra de la guerra», anunció el portavoz del PP, Carlos Rojas, quien no obstante acusó al Gobierno de poner en peligro la seguridad nacional y dañar la imagen de España con su actitud «exagerada» ante el conflicto. Además de recalcar que enviar el Cristóbal Colón Para ser presentado al Congreso para su aprobación, se preguntaron qué garantías habría de que Estados Unidos no utilizaría a Rota y Morón para brindar apoyo logístico a las operaciones contra Irán. «Hay algo que todos los españoles tenemos en común: nadie quiere la guerra», afirmó el portavoz de Vox, Alberto Asarta. La ministra se felicitó por el hecho de que dos partidos “que hasta ahora han mantenido un silencio atronador”. [sobre el conflicto]“Aquí se mostraron en contra de la guerra”, en alusión a PP y Vox.
Robles se ha pronunciado contra los comentarios del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, sobre la necesidad de revisar el papel de la OTAN después de que España y otros países negaran a Washington el permiso para utilizar su territorio para atacar a Irán. Recordó que el gobierno estadounidense había advertido hace tiempo a los europeos que debían ocuparse de su propia defensa. Sobre una posible retirada de tropas estadounidenses de Rota y Morón, respondió: “Ese es un escenario que no estamos considerando”.
