El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Esquerra, Oriol Junqueras, se reunirán este jueves en La Moncloa para dar a la legislatura una imagen de la solidez de su alianza y de la estabilidad. El republicano viene con el objetivo de cerrar el modelo único de financiación, lo que, según fuentes de ERC, podría suponer casi 5.000 millones adicionales para Cataluña. En total, el gobierno planea inyectar alrededor de 18 mil millones de euros al sistema de financiación. El Ejecutivo de Salvador Illa necesita este pacto, previsto en su acuerdo de investidura con ERC, para desbloquear sus presupuestos y dar un nuevo impulso a su mandato.
El encuentro está lleno de simbolismo: es la primera vez que Junqueras acude a La Moncloa, al menos públicamente, y la primera vez que se reúne con Sánchez desde que fue indultado de prisión Procesos. Consciente de que está en manos de sus socios, Illa siempre ha coincidido en darle su cuota de protagonismo a ERC anunciando acuerdos. Independientemente de que esto suceda o no, la apuesta de Junqueras demuestra que el modelo de financiación, que finalmente explicará la vicepresidenta María Jesús Montero, es irreversible. Sin embargo, deberá ser confirmado por Junts, que se muestra en contra ya que, pese a las amargas quejas del PP, asegura que esto no tiene nada que ver con un concierto.
El encuentro tuvo lugar en diciembre, en medio del escándalo de acoso sexual que envuelve al PSOE. La entrevista será la primera que mantendrá Sánchez con sus socios parlamentarios, pero sin duda tiene peso ya que tanto el Govern como el Ejecutivo catalán necesitan de ERC para dirigir esta legislatura. Tras un otoño de silencio sobre la financiación, Illa anunció que “pasarían cosas” en enero de este año. «Estamos más unidos que nunca», aseguró ayer la portavoz de la concejala Sílvia Paneque, quien afirmó que el modelo para Cataluña será «transparente, único y justo».
El acuerdo de la comisión bilateral de financiación del pasado julio estableció en su preámbulo el principio de ordinalidad, es decir, que una comunidad no entra dentro de la comunidad rango de los bienes después de haber realizado su aportación al Fondo Comunitario (en el caso de Cataluña, el tercero que aporta y el diezmo que lo recibe). Este principio no se ha incluido en la parte operativa, pero tanto el Ejecutivo como ERC aseguran que forma parte esencialmente del modelo. «Tendremos una financiación solidaria que permitirá que entren recursos en Cataluña en proporción a lo que genere», afirmó el portavoz. No habló de números, pero dijo que el acuerdo estaría listo en unos días u «horas». Lo que dio por sentado fue que el pacto haría descarrilar las negociaciones sobre el presupuesto catalán. A pesar de su imagen estable, Cataluña prorrogó los contratos por tres años. Illa fue elegido en 2024 y aún no ha aprobado algunas cuentas.

Como principal aliado de los socialistas, ERC ha exigido detalles concretos y avances tanto a Pedro Sánchez como al Gobierno presidente si quieres hacer un presupuesto. Junqueras no sólo pide financiación: quiere ultimar el acuerdo político para que la Generalitat pueda recaudar el IRPF. Esto requiere la modificación de tres leyes. ERC aspira a que Cataluña tenga esta competencia y no tiene ningún problema en que otra comunidad adopte esta competencia. Esto no sucederá antes de 2028 ya que la Agencia Tributaria catalana aún no tiene esta capacidad. Otra de sus exigencias es la creación del consorcio de inversiones acordado bilateralmente. El Gobierno creó una unidad de gestión aeroportuaria para satisfacer a ERC, aunque reclama la cogestión del aeropuerto de El Prat. La organización le permitirá tener voz y visión global de las infraestructuras aéreas, pero Aena seguirá al frente de El Prat.
La administración minimizó la importancia de la reunión y descartó poner sobre la mesa medidas para persuadir a los republicanos. Más difícil es con Junts que está indignada porque no ha presentado los balances presupuestarios y porque cree que el modelo no es un concierto. Junts tiene la oportunidad de arruinar el acuerdo en el Congreso. Paneque ha llamado a los partidos catalanes a reflexionar y preguntarse si Cataluña estará mejor o peor financiada con un nuevo modelo introducido tras 12 años de espera.
El PP no ha aclarado su propuesta de financiación, pero este miércoles pidió que la reforma se haga «multilateralmente y con transparencia» en el Consejo de Política Financiera y Fiscal y no «a puerta cerrada» con Junqueras. Juan Bravo, viceministro de Hacienda del PP, afirmó que los presidentes autonómicos de su partido no se reunirían por separado con Sánchez: «No somos ERC». Bravo ha apuntado que el modelo singular no lo reclama Cataluña sino «algunas personas» de ERC y que el PSOE lo ofrece para «comprar votos» que permitan a Sánchez e Illa seguir gobernando.
