
Revuelta es la marca juvenil de Vox. Nació en 2023 y en noviembre del mismo año impulsó las movilizaciones frente a la sede federal del PSOE en la calle Ferraz de Madrid. El 5 de diciembre, la empresa cayó en una grave crisis con dimisiones en el consejo de administración y denuncias ante la fiscalía por sospechas de desvío de donaciones por valor de decenas de miles de euros recaudadas para ayudar a las víctimas de los daños sufridos por Valencia en octubre del año pasado.
Todo comenzó el pasado 5 de diciembre, cuando el vicepresidente de la asociación, Arturo Villarroya González, anunció a través de redes sociales su renuncia y la de otro directivo, Javier Esteban Bejarano; En mensaje aparte, la exvocera de Revuelta, Elsa Almada, también anunció su renuncia.
Desde entonces el periódico el plural ha publicado una serie de información y audios internos que sugieren que la dirección de la formación sabía lo que estaba pasando en su interior incluso antes de que estallara este escándalo a principios de diciembre.
Este mensaje se sumó este lunes al publicado por el mundo. Este diario tuvo acceso a otras grabaciones de audio que presuntamente apuntan a una reunión que tuvo lugar el pasado 17 de octubre en Disenso, lugar fundacional de la formación de extrema derecha. Aquí, dos altos cargos del partido hablan abiertamente de que Santiago Abascal conocía esta red de las juventudes del partido y que incluso participó en su detención antes de que el escándalo llegara a la prensa.
“Tenemos que estar un paso por delante antes de que salga el titular de que Vox está implicado”, explica uno de los altos cargos. En este caso, es Montserrat Lluis, la vicesecretaria general de la formación, quien lidera la conversación con el secretario general de Revuelta, Pablo González Gasca. “Este partido es la casa de Tócame Roque”, afirma Lluis. “Si queremos gobernar España, no podemos funcionar así […] Tenemos que empezar a trabajar para que todo sea más profesional y limpio”.
“Porque”, dice también Lluís, “Santiago [Abascal] Me pregunta: «Oye, ¿cómo es?» ¿Qué van a hacer? Bueno, no me respondió. ¿Qué crees que me dirá Santiago si le digo el domingo que no me contesta? [Jaime Hernández, presidente de Revuelta] ¿Y no sé qué va a hacer? “Y Santiago me preguntó desde las siete de la mañana si podía haberme enterado. Y yo le digo: ‘No, no me contestan’. Pues claro el lunes, como una moto…»
Revuelta, que desapareció de la escena pública tras la Dana, reapareció a principios de diciembre y convocó una manifestación frente a la sede del PSOE, apenas una hora después y a 600 metros de la concentración organizada por el PP en el Templo de Debod de Madrid. La protesta fue un fiasco y sólo reunió a unas 400 personas; entre otras cosas, porque Vox no movilizó a sus miembros para apoyarlo. Este hecho puso en evidencia el distanciamiento de la dirección del partido Ultra con la organización que había impulsado para impulsar el acoso a la sede federal del PSOE en 2023.
