
El brote de peste porcina africana (PPA) detectado en Cataluña ha puesto de relieve las perturbaciones sociales, medioambientales y económicas provocadas por la sobrepoblación de jabalíes y ha acelerado la búsqueda de soluciones para abordar un problema de larga data. La Generalitat defiende la necesidad de activar los mecanismos para poder eliminar a medio plazo 60.000 jabalíes, con el objetivo de reducir la presencia de este animal en la mayor parte de las zonas forestales del municipio, donde se calcula una media de 6,2 ejemplares por kilómetro cuadrado, pero con puntos críticos donde la incidencia casi se triplica. «En Cataluña hay muchos jabalíes», ha subrayado Tutor El ministro de Agricultura, Òscar Ordeig, en un discurso en el Parlament, que pronunció a dúo con la ministra del Interior, Núria Parlon.
Según datos considerados por el Gobierno, 125.000 jabalíes campan a sus anchas en Cataluña durante los meses más fríos del año, y el número aumenta con la llegada del buen tiempo y la época de cría. Poco después de que comenzara el brote de PPA, hasta el momento se han producido 13 casos positivos, todos en jabalíes de la zona de Collserola presidente Salvador Illa ya ha advertido de centrar los esfuerzos en los jabalíes: “Son demasiados”, afirmó.
Él Tutor Ordeig ha facilitado cifras sobre las intenciones del Gobierno, desvelando que la intención es reducir a la mitad los 125.000 ejemplares contabilizados. Se busca la complicidad de los cazadores, pagándose una subvención de entre 18 y 30 euros por cada pieza capturada. “Cuando hablamos de capturas, evidentemente se trata de víctimas”, señala el Ministerio de Agricultura. En Cataluña hay 58.000 licencias de caza, pero el grupo está envejeciendo.
La diputada del PP Eva García destacó que “los cazadores son parte de la solución, no son enemigos”, pero cuestionó si el Gobierno finalmente concederá libertad de acción a este grupo: “El Gobierno tiene que agradecer a los partidos de extrema izquierda, veremos si le permiten colaborar con los cazadores”, afirmó García. “La izquierda es dañina, y también lo son todos estos partidos animalistas”, añadió.
Desde Junts per Catalunya, la diputada Jeannine Abella elogió el trabajo técnico para contener el brote, pero criticó la falta de flexibilidad del Gobierno para mitigar el impacto del bloqueo del mercado y las pérdidas para el sector porcino: «Hay 40.000 puestos de trabajo en juego», advirtió, afirmando que sólo Japón compra «una media de 15.000 toneladas» de carne de cerdo a Cataluña cada mes.
