
La izquierda extremeña intenta evitar el ruido nacional durante la campaña electoral, pero no siempre es fácil. Aunque Unidas por Extremadura reúne oficialmente a Podemos, IU y la alianza ecologista-verde Movimiento Sumar -el partido fundado en 2023 por Yolanda Díaz-, ha mostrado su apoyo a la candidatura desde el primer momento y ahora también afirma estar representado en las urnas.
La formación de personas cercanas a la vicepresidenta, de la que la dirección de Podemos se distancia desde hace más de dos años, ha demostrado que se ha añadido un independiente a la lista que encabeza Irene de Miguel. Se trata de Alba Martín Navarro, un cuadro joven del movimiento estudiantil que ocupa un puesto de referencia: el número 22 de Cáceres. Aunque fuentes de la coalición extremeña afirman que Movimiento Sumar no participa en la candidatura (no tiene firma ni participa en el reparto de recursos), la dirección del partido en Madrid defiende que negoció su participación y se ofrece a apoyar a De Miguel en lo que sea necesario, incluso con la intervención de los ministros de Sumar. «Movimiento Sumar ha hecho todos nuestros esfuerzos organizativos para que el cambio llegue a Extremadura y forme también parte de sus listas electorales», dijo este lunes en rueda de prensa su coordinadora general, Lara Hernández, dejando en manos del territorio la decisión sobre su implicación en los hechos.
Por el momento no hay nada previsto, la dirección regional se distancia del partido y subraya que su objetivo es una campaña electoral «cercana al territorio» y centrada en la política regional. Estarán presentes las líderes de Podemos, Ione Belarra e Irene Montero, así como el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo. Ante las evidentes tensiones entre ambas organizaciones a nivel nacional y las posturas aún distantes en la preparación de las elecciones en Castilla y León y Andalucía, sus líderes evitarán la foto conjunta.
El acuerdo entre Podemos e IU es una realidad en la comunidad desde las elecciones de 2019. Unidas por Extremadura reconfirmó a sus cuatro diputados en 2023 (junto con Navarra, el único territorio donde Podemos logró salvar los muebles este año), y la responsable de la sala, Irene de Miguel, dio por hecho que volverían a coincidir cuando se presentara a la reelección como líder regional del partido de Belarra en 2024. Representaba un proyecto unificado y contaba con el apoyo del 95% de las bases, y su posición de fuerza no dejaba otra opción a la dirección nacional, que había asegurado durante meses que no permitiría ninguna excepción territorial a la estrategia en el resto del país.
«Al igual que el proyecto político, la campaña electoral se desarrollará en Extremadura, por Extremadura y para Extremadura. El objetivo de la confluencia es situar la agenda extremeña en el centro del debate político. Al tratarse de unas elecciones autonómicas, Irene de Miguel abordará los problemas y retos de este país, mientras que el resto del partido se centrará en la política nacional», defienden fuentes de la candidatura.
Bajo el lema “La Fuerza de Extremadura”, la defensa del territorio, su población y los servicios públicos del “abandono y deterioro” al que están sometidos tras dos años de recortes por parte del PP y décadas de degradación por parte del PSOE estará en el centro del discurso de la coalición.
La última encuesta del CIS ha dado ánimos a la precampaña. El estudio del centro que preside José Félix Tezanos sitúa la plaza a la izquierda de los socialistas entre seis y siete escaños, un incremento sin precedentes en el resto del país y explicado también por la caída del PSOE. «Tenemos la sensación de que el margen aumentará en las próximas elecciones y la CEI ha venido a confirmar estas sensaciones», celebran las mismas fuentes.
