
En una semana sumamente complicada para el gobierno, con la publicación del último informe de la UCO sobre Caso Cerdán y la condena al Fiscal General Movimiento Sumar cambia el ritmo y activa la maquinaria del ciclo electoral que comienza este diciembre en Extremadura. El partido de seguidores de la vicepresidenta Yolanda Díaz, que conforma la mayoría de la facción de Sumar en el Congreso, dio luz verde este sábado a su hoja de ruta para las próximas elecciones. En una de las seis resoluciones adoptadas en la conferencia política de Madrid, el partido aboga por impulsar una coalición de izquierdas «estable» que vaya más allá de la mera alianza electoral y desarrolle un trabajo «común» y un proyecto «común». La organización apuesta por la juventud, pide una guerra cultural en el mundo digital y en los medios de comunicación y propone medidas como una renta básica de 550 euros al mes entre los 18 y los 21 años.
Ante un lugar a la izquierda del PSOE, ahora dividido en dos a nivel nacional tras el colapso de Podemos al inicio de la legislatura, la organización coordinada por Lara Hernández recurre a las reivindicaciones del original Sumar y apuesta por “construir” un proyecto político común de una izquierda “plural, democrática y cooperativa”. Entre los principios que deben articular este espacio está el “reconocimiento y garantía” de la participación de todas las sensibilidades políticas, territoriales y sociales, “articuladas según reglas comunes”. También que cada organización conserva “su identidad” pero comparte “objetivos, principios y mecanismos” de su actividad; que debe construirse sobre el “respeto a las realidades de cada nación y territorio, pero con una vocación política común” y el objetivo de “consolidar un sujeto político estable”.
Para ello, el movimiento de Sumar se plantea cuatro ejes, empezando por el mantenimiento y fortalecimiento de la mesa de partidos, que ya funciona hoy en Sumar como “la primera fase de un espacio confederal de decisión y coordinación en el que están representadas todas las fuerzas y espacios componentes” que de ella se derivan. El partido aboga por dar a esta mesa el mandato de establecer espacios de «reflexión y acción colectiva a todos los niveles» y preparar una propuesta de «candidatura conjunta» con el objetivo de «ganar poder institucional y reforzar el gobierno en 2027». En segundo lugar, la formación menciona la consolidación de un «trabajo diario» que prepare el terreno para una futura «fase constitutiva», a través de «campañas, conferencias políticas, encuentros territoriales y foros abiertos que permitan la participación directa de militancia y personas afines a todas las organizaciones», según el texto aprobado. El objetivo es crear una “cultura común” para todo el espacio.
Movimiento Sumar también apuesta por que a nivel estatal, regional y local exista “un único sujeto político común que evite la competencia electoral y asegure tanto la representación común del espacio como la cooperación con los procesos territoriales más consolidados y con mayor hegemonía en su territorio”. Finalmente, el texto refuerza la idea del “llamado a la permanencia” de este espacio “común organizado” en el tiempo.
Gran parte de los votantes de Sumar en las elecciones generales proceden del electorado de Más Madrid, Compromís, Comunes, Més per Mallorca y Chunta Aragonesista, organizaciones que llevan años implantadas en cada uno de sus municipios. Cuando Sumar celebró su reunión inaugural en 2024 con la participación de varios partidos de la coalición de izquierda, la intención era construir una organización con un liderazgo que incluyera actores de ambos partidos. Pero la intención del grupo de Díaz, entonces elegido coordinador general, era controlarlo todo y unir al resto bajo una marca común, algo que los partidos rechazaron durante meses. Después de los malos resultados en las elecciones europeas, que provocaron la dimisión del vicepresidente del gobierno, finalmente dimitieron y el proyecto quedó en suspenso. En marzo pasado, el Movimiento Sumar eligió una nueva dirección y ya asumió su papel como una organización modesta y una más dentro de la coalición.
Derechos contra la desigualdad
En otra de las resoluciones adoptadas, el Movimiento Sumar defiende la conquista de “nuevos derechos” como la mejor forma de combatir la desigualdad, que, según el partido, es “una fábrica de votos de antipolíticos y el mejor aliado de la derecha”.
Las prioridades de la formación incluyen el acceso a la vivienda -el principal problema al que se enfrentan los ciudadanos-, pero también las prestaciones universales para el cuidado de los hijos, la reducción de la jornada laboral a 32 horas (el Congreso rechazó en septiembre la propuesta del Departamento de Trabajo), los derechos laborales contra la explotación de la inteligencia artificial y la reforma fiscal.
Para los más jóvenes, se promueve el derecho al voto a partir de los 16 años, el transporte público gratuito y una renta básica juvenil de 550 euros al mes durante tres años, de 18 a 21 años, «como punto de partida» para la creación de una «renta básica de ciudadanía para toda la sociedad».
En un momento en el que las encuestas muestran que los más jóvenes prefieren a Vox, la participación de este colectivo es una «prioridad política y social» para Movimiento Sumar. El partido llama a una guerra cultural en el mundo digital, en los medios y en las redes para combatir el “discurso de odio”; “Reclamar” espacios como universidades, centros de estudios y calles; y “reocupar el espacio público con organización, acción y responsabilidad”.
La incógnita de la unidad
En cualquier caso, la mayor incertidumbre sigue siendo qué partidos están dispuestos a sumarse a la alianza. Podemos, que competirá con IU en Extremadura, ha redoblado su apuesta nominando a Irene Montero para las parlamentarias y todavía no se ha decidido por Andalucía. La coalición de izquierda en el municipio oficializó este viernes la candidatura a la presidencia del Coordinador Federal de IU, Antonio Maíllo, quien no participó en las primarias pero fue designado por acuerdo de todos los partidos. Su elección es una buena apuesta y augura que todo el espacio se centrará en las elecciones previstas para junio, donde Juan Manuel Moreno podría tener dificultades para reconfirmar su mayoría absoluta tras la crisis de selección.
