
El gobierno de coalición se está hundiendo en una crisis interna cada vez más profunda, exacerbada por la última disputa entre los socios: la vivienda. La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha advertido este miércoles al socio mayoritario del ejecutivo en una entrevista en TVE de que «no se ha portado bien» y le ha recordado que «es importante cuidar la coalición», algo que la vicepresidenta lleva tiempo señalando. Para el socio minoritario del Gobierno, este mensaje no resuena entre los socialistas, cuya propuesta para regular el mercado del alquiler, en particular la exención fiscal para los propietarios anunciada por Sánchez esta semana, finalmente les ha inquietado.
Díaz se mostró cauteloso hasta escuchar las declaraciones de la ministra de Vivienda y Urbanismo, Isabel Rodríguez, en una entrevista en Onda Cero, en las que aseguraba que «están hablando con los grupos para poner en marcha este real decreto-ley y que no va a caer en provocaciones». Rodríguez se refería a la tribuna de los cinco ministros de Sumar, publicada en EL PAÍS, en la que defendieron su propuesta para acabar con la crisis inmobiliaria. El tono enfadó a la vicepresidenta, que reclamó respeto a sus socios: «Tengo un gran respeto por el PSOE, exigiría lo mismo». “Sumar lleva muchos meses haciendo propuestas públicas muy conocidas que agradarán a unos y a otros no, pero no respetamos a nadie”, añadió Díaz.
La vicepresidenta respiró hondo antes de continuar respondiendo, diciendo que ella misma había realizado «cambios significativos en el Departamento de Trabajo de los que todo el gobierno se jacta hoy» y que ha sido «muy vilipendiada políticamente» por ello. “Por eso pido respeto”, afirmó el rostro más visible de Sumar. El partido de Díaz acabó el año distanciándose de los socialistas y, pese a que el PSOE intentó públicamente contener la crisis, empezó el año con una propuesta que su socio de gobierno calificó de «unilateral».
Sumar se rebela contra el real decreto-ley que se presentará en las próximas semanas y que pretende introducir una bonificación del 100 por ciento en el IRPF para los propietarios que no aumenten el precio del alquiler a sus inquilinos. Para la formación, “es una fórmula equivocada”, pero los socialistas que controlan los poderes inmobiliarios hacen oídos sordos a las exigencias de su socio en el ejecutivo. La vicepresidenta ha reclamado al socio mayoritario del Gobierno que «solucione el principal problema del país, que es la situación de la vivienda», porque «si el PSOE no lo entiende, le abrirá las puertas de La Moncloa a Vox».
«La costura por la que sangra España y la juventud española es la imposibilidad de emancipación», prosiguió Díaz, admitiendo que en estos días no ha hablado con el presidente del Gobierno de su desacuerdo en el tema de la vivienda, aunque sí con el Partido Socialista. Esta cuestión mantiene a los dos socios en constante tensión, por lo que el vicepresidente ha llamado a los socialistas a sentarse a negociar. “Tenemos que llegar a un acuerdo porque esta medida no funcionará”, enfatizó.
El socio minoritario del ejecutivo presentó hace unos meses un decreto con medidas más drásticas para intervenir en el mercado inmobiliario, pero el PSOE no las incluyó en su propuesta. Esto incluye la “prórroga automática de 600.000 contratos de alquiler que vencen este año”, es decir, la prórroga de los contratos de alquiler sin aumento de precio para los inquilinos. Hasta el anuncio del lunes, ambas partes seguían negociando una propuesta conjunta y, según Díaz, informaron a Sumar «con cinco minutos de antelación».
