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Vox logró entrar esta semana en la agenda parlamentaria con su iniciativa para prohibir el burka y el burka nicab, Dos velos tradicionales en algunos países islámicos que cubren completamente el cuerpo de la mujer. La propuesta no prosperó, pero consiguió el apoyo del PP y empujó a éste y a Junts a presentar sus propias propuestas sobre el tema siguiendo a Vox.
Ahora el partido Ultra quiere dar un paso más y ha lanzado una cruzada contra el menú halal en toda España en los comedores escolares. La comida halal (“permitida” en árabe) es aquella que se ajusta a las normas islámicas; Estos incluyen abstenerse de comer carne de cerdo, alcohol o sangre y sacrificar animales mediante una técnica ritual. La “acción coordinada para introducir menús halal en comedores escolares y hospitales”, como ha denominado Vox a su campaña, pasa por la presentación de una propuesta no estatutaria ante la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deporte del Congreso, así como solicitudes en todas las instituciones (parlamentos autonómicos, diputaciones o ayuntamientos) donde el partido Ultra esté representado.
La presentación de estas solicitudes es obligatoria ya que la dirección nacional de Vox ha advertido a sus grupos autonómicos y municipales para que rechacen otras iniciativas de interés local para dar prioridad a la iniciativa emanada desde Madrid. Al extenderse a todos los rincones de la geografía, obligará a definirse no sólo a las direcciones nacionales del PP, Junts o Aliança Catalana, sino también a sus organizaciones territoriales.
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Vox cita el motivo de lanzar la campaña como un proyecto de real decreto que fija criterios para promover una alimentación saludable y sostenible en centros públicos y privados para personas necesitadas de atención o con necesidades especiales. No se menciona la dieta islámica en ninguno de los artículos del proyecto, pero sí se menciona en el texto sometido a consulta pública. Propone, entre los requisitos, que quienes sirven estos menús «respeten la diversidad ética, cultural o religiosa. Flexibilidad en los menús permitiendo opciones 100% vegetales (menús veganos), sin gluten, halal, sin lactosa o adaptados a otras necesidades específicas, sin coste adicional para el usuario (tanto en menús como en cafeterías)». Posteriormente también señala que “las buenas prácticas [alimentarias] Esto incluye un cambio proteico que sustituya el procesamiento habitual de carne por legumbres, huevos y pescado nutritivo, además de garantizar menús que respeten la diversidad cultural y religiosa (halal, vegetariana) como estrategia de convivencia.
Estas dos menciones sirven para acusar a Vox del ministerio que dirige Pablo Bustinduy de “impulsar la disolución de nuestras características identitarias más fundamentales, incluidas las de nuestra distintiva dieta mediterránea”. Y añade: “Lo que el Gobierno de Pedro Sánchez quiere disfrazar de tolerancia no es más que un paso más hacia la implantación del multiculturalismo”. Aunque el texto sólo contempla la posibilidad de que los comedores escolares deban ofrecer el menú islámico como opción adicional, Vox denuncia la supuesta obligación. «La implantación de menús halal en los centros públicos no supondrá un mayor respeto a las diferencias», asegura, exigiendo que «los extranjeros, durante su estancia en España, se adapten y respeten los usos y costumbres del país que les acoge», lo que también podría afectar a la comida judía, afirma. comestible según la ley judía. Sin embargo, sólo pide al Congreso que “rechace la introducción del menú Halal en los establecimientos públicos porque contradice nuestras tradiciones, usos y costumbres”.
Aunque el proyecto del Ministerio de Consumo ayudó a Vox a lanzar su ofensiva contra el menú halal, su líder, Santiago Abascal, denuncia desde hace tiempo un presunto pacto entre el PP y el PSOE para obligar a los escolares de Ceuta a comer platos islámicos. El Gobierno ha explicado que los contratos de comedor escolar de nueve centros de infantil y primaria de Ceuta y tres de Melilla, que obligan a las empresas a ofrecer menús halal, se basan en la voluntad de los propios colegios, ya que más del 75% de los alumnos que utilizan este servicio son musulmanes (el 100% en tres centros), añadiendo que las empresas están obligadas a ofrecer menús alternativos a los escolares que lo soliciten.
Vox ha pasado de una estrategia basada en la conexión entre inmigración y delincuencia a otra centrada en un supuesto choque de culturas. Entre ellas figuraban la prohibición de celebrar la Fiesta del Cordero en el polideportivo de Jumilla (Murcia), la iniciativa para sancionar el uso del velo integral y ahora el veto al menú halal. En España viven casi 2,5 millones de musulmanes, el 5% de la población total, de los cuales algo más de la mitad tiene la nacionalidad española. En Ceuta y Melilla la proporción de musulmanes es del 50%.
