
Dos jóvenes que se encontraban atrapados en un coche aparcado en un garaje de Soria capital han fallecido este jueves por la tarde. Los primeros indicios apuntan a una muerte accidental por intoxicación por inhalación de monóxido de carbono porque las víctimas, un chico de 25 años y una chica de 22, habían encendido la calefacción cuando un familiar los encontró inconscientes en el coche. Esta familiar llamó a los servicios de emergencia, que no pudieron salvarle la vida. La autopsia aclarará más detalles sobre el incidente.
La llamada de alarma del familiar de los dos fallecidos se recibió a las 16.20 horas. del jueves, según informó el sistema de llamadas de emergencias 112 de Castilla y León. Informó que encontró a dos personas inconscientes, un hombre y una mujer, «en un coche aparcado en un garaje particular de la calle Nuestra Señora de Calatañazor, de Soria capital». El servicio envió una unidad móvil de cuidados intensivos y una ambulancia para prestar atención primaria, además de avisar a la policía local y a la policía nacional. El equipo de socorro acudió a la casa y, a pesar de los intentos de reanimar a los dos jóvenes, descubrió una doble muerte.
«Todo indica que el fallecimiento pudo deberse a una intoxicación accidental por monóxido de carbono», señala el comunicado de la delegación del Gobierno en Soria que informó de los hechos.
Los dos cadáveres fueron trasladados al Instituto de Medicina Forense de Soria, donde se practicará la autopsia. La policía estatal continúa la investigación, de la que no hubo noticias el viernes.
El alcalde de Soria y candidato del PSOE a la presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez, ha expresado su pésame en las redes sociales. «Todo mi apoyo y mi más sentido pésame para las familias y seres queridos de los jóvenes fallecidos hoy en Soria. Cuando la tragedia golpea a gente tan joven, es, si cabe, aún más dolorosa».
El 1 de enero, en Linares (Jaén), murieron tres personas, entre ellas un menor, tras inhalar monóxido de carbono de un brasero Picón que utilizaban para calentar la habitación, y el 25 de diciembre falleció en Palencia un niño de 12 años por los mismos motivos.
