
Tras la catástrofe ferroviaria de Adamuz (Córdoba), rescatar los cadáveres atrapados entre los vagones fue una tarea gigantesca para los equipos de emergencia. El balance final fue de 45 víctimas mortales, aunque durante horas fue imposible determinar quién iba en cada tren. Recién este sábado se pudo completar la lista de víctimas mortales del Iryo y del Alvia. Según las fuentes de la investigación, en el tren Iryo 6189 murieron nueve personas: una viajaba en el vagón seis, otra en el vagón siete y otras siete en el vagón ocho. Las otras 36 víctimas mortales ellos murieron El tren Alvia que realizaba el viaje de vuelta había salido de Madrid y se dirigía a Huelva.
Fuentes de Iryo aseguran que “no se escatimarán recursos, ni humanos ni económicos, en la atención a las víctimas y sus familias”. “En caso de repatriación, se pagarán las cantidades necesarias por encima de la cobertura del seguro”, afirman las mismas fuentes. La empresa también se ocupa del alojamiento en los hospitales de las familias de los pasajeros heridos.
La compañía ferroviaria está llevando a cabo los trámites para repatriar los cadáveres de dos fallecidos, un ciudadano marroquí y un ruso.
Según el consejero de Presidencia, Salud y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, las autopsias de los 45 cadáveres indican que «los fallecidos fallecieron de forma inmediata». “Todas las autopsias, lamentablemente las 45, que ya se han realizado dicen que el fallecido falleció inmediatamente”, afirmó el consultor andaluz. El número de heridos hospitalizados sigue evolucionando y la cifra ha descendido de 29 a 22, cinco de los cuales permanecen ingresados en unidades de cuidados intensivos (UCI).
Hasta el momento, 104 personas han sido dadas de alta, mientras que entre los pacientes que permanecen hospitalizados hay 21 adultos y un menor, según datos facilitados por el Servicio Andaluz de Salud a la Agencia Andaluza de Emergencias. Los heridos que se encuentran en cuidados intensivos están siendo distribuidos a los hospitales de Córdoba. Tres de ellos están en el Hospital Universitario Reina Sofía, uno en el Hospital de la Cruz Roja y el último en el Hospital San Juan de Dios. El menor, que se encontraba en la unidad de cuidados intensivos, pudo pasar a planta.
“Lo único que podemos hacer cuando estamos dentro es tener el coraje de escucharlos”, dijo uno de los familiares, esperando afuera de las puertas de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Reina Sofía de Córdoba. El estado de ánimo de la familia oscila entre la alegría por cada pequeño avance y el abatimiento al ver a sus seres queridos en esta situación.
La Junta de Andalucía ha desactivado el plan de actuación forense territorial puesto en marcha el mismo día del accidente de tren, ya que todos los cadáveres de las víctimas mortales fueron devueltos a sus familiares tras una autopsia e identificación. Este viernes quedó cerrado el Centro de Atención a la Familia, ubicado desde el jueves pasado en el Hotel Crisol Jardines de Córdoba y anteriormente en el Centro Cívico Poniente Sur. Ha disminuido el número de familias que esperan los trámites administrativos finales.
