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Esta vez, Pedro Sánchez se ha preparado minuciosamente para la posibilidad de que la cumbre de la OTAN que comienza este martes en Ankara, Turquía, sea el escenario de un nuevo choque con Donald Trump con un final impredecible. El año pasado en La Haya (Países Bajos), España fue un protagonista poco dispuesto porque fue el único aliado que se negó a asumir el compromiso de aumentar el gasto militar al 5% del PIB para 2035 y Trump atacó a Sánchez en la rueda de prensa final y amenazó con imponer a España aranceles específicos que aún no ha aplicado. Durante todo el año el presidente de Estados Unidos ha sido muy duro con España. La semana pasada incluso amenazó directamente a España en un mitin y recordó la guerra en Cuba. «No se están portando bien. Aprenderán pronto. Como cuando entregaron a Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam y eran todos nuestros. Nos lo llevamos todo», anunció.
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