Pedro Sánchez intensifica su ofensiva contra el que lleva meses denunciando como uno de los grandes problemas del siglo XXI: el descontrol absoluto del mundo digital y, en particular, de las redes sociales. El presidente del Gobierno subió el tono con un discurso lleno de datos y ejemplos para alertar de una situación que afecta especialmente a los menores que penetran en estas redes descontroladas que, a su juicio, promueven el discurso del odio y la polarización.
El jefe del PSOE prometió hace casi un año en Davos que tomaría medidas contra los responsables, las grandes tecnológicas, y ha decidido empezar en España con uno de los mayores meta (Instagram, Facebook, WhatsApp). En una intervención en el foro Metafuturo de Atresmedia, Sánchez anunció que el PSOE propondrá llevar ante el Congreso a los responsables de Meta para que den explicaciones por el espionaje masivo a sus propios usuarios sin su consentimiento.
Además, también ha anunciado que se están estudiando diversas normativas para intentar controlar más las redes, un lugar que ha definido como un «Estado fallido» en el que, en lugar de señores de la guerra, como suele ser habitual en el mundo real cuando un Estado no controla su territorio, hay «oligarcas tecnológicos» que, con sus algoritmos, deciden promover la mentira y el odio frente a la verdad. “En las redes, el precio del odio sube, las mentiras se recompensan con clics y la verdad se disuelve como azúcar en el algoritmo hasta volverse irreconocible”, afirmó.
“Las grandes plataformas tecnológicas han operado durante años como si las reglas no les fueran aplicables”, explicó Sánchez. «Meta acumula 1.000 millones de euros en multas por prácticas abusivas de mercado. Google, que recibirá 3.000 millones de euros por abusar de una posición dominante en el mercado, está bajo investigación por posibles violaciones de la Ley de Servicios Digitales. Y la Comisión Europea sigue llevando a cabo investigaciones formales abiertas
«Una investigación realizada por expertos en España, Bélgica y Países Bajos reveló que Meta supuestamente espió a millones de usuarios sin su conocimiento. ¿Cómo? A través de un sistema oculto que permitía rastrear sus actividades en Internet, incluso cuando navegaban en modo privado o usando una VPN. Aunque los usuarios pensaban que estaban protegidos, Meta seguía mirando. Y lo peor de todo: vinculaba todo lo que hacían fuera de sus aplicaciones a sus cuentas personales dentro de ellas. Es decir, Meta sabía quién hacía qué en el espacio digital a través de sus navegadores y sus teléfonos sin el consentimiento de sus usuarios”, explicó Sánchez. Por ello, ha anunciado que intentará responsabilizar a los responsables del meta en el Congreso ante la Comisión de Transformación Económica y Digital. «En España la ley prevalece sobre cualquier algoritmo o gran tecnología. Y quien vulnere nuestros derechos afrontará las consecuencias», concluyó.
Además, anunció que el próximo semestre el Ejecutivo “dará a conocer una amplia gama de medidas concretas, ambiciosas y necesarias para abordar los cuatro desafíos que he planteado hoy: desinformación, protección infantil, discurso de odio y la invasión sistemática de la privacidad”.
«La desinformación y el odio que circulan en Internet tienen el potencial real de destruir una vida. Lo vemos todos los días. En niños y niñas que sufren ciberbullying, en menores expuestos a contenidos sexuales no deseados, en jóvenes que construyen su identidad bajo presiones imposibles, en grupos sometidos a un odio constante simplemente por su origen, su acento o su forma de ser o de vivir», enfatizó el Presidente. «Hay un interés económico y político detrás de esto: es el negocio de las mentiras y la agenda de la extrema derecha. Mentiras como que el paracetamol causa autismo, que los inmigrantes nos roban el trabajo o viven de la asistencia social o que las leyes de igualdad van en contra de los hombres, encuentran un portavoz perfecto en las redes que multiplican algoritmos optimizados para amplificar el efecto de la mentira. Hombres, mujeres, Viajeros. ¿Te suena familiar? Insultos que destruyen su humanidad. Así comienza. Y la historia ofrece numerosos ejemplos de lo mal que termina esta espiral”, concluyó.
