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En el inicio de un 2026 difícil para su partido, Pedro Sánchez envió este domingo una carta felicitando el Año Nuevo a la militancia del PSOE, que en los últimos meses se ha visto afectada por casos de corrupción y acoso sexual dentro del partido. En la carta, Sánchez vuelve a comprometerse a completar el periodo legislativo ante los obstáculos judiciales y parlamentarios y pide a su pueblo «convicción», «frente en alto», «coraje» y «determinación» para afrontar los ataques y las dificultades. En la carta, publicada un día después de la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en nombre del presidente estadounidense, Donald Trump, el jefe del ejecutivo también alude al ataque estadounidense y sube el tono al condenar una «violación de la legalidad internacional en Venezuela» por parte de Washington.
Este sábado, el Gobierno pidió una “desescalada” en Venezuela tras los atentados en Caracas y ofreció mediación en un comunicado difundido por la Cancillería esta mañana. Ya por la tarde, Sánchez fue un paso más allá y aseguró a través de la red social X que España no reconocería “una intervención que vulnera el derecho internacional”. Y este domingo, en la carta dirigida a la militancia socialista, el Presidente reiteró con fuerza: «La reciente violación de la legalidad internacional en Venezuela, acto que condenamos en los términos más enérgicos, así como el sufrimiento de los pueblos de Ucrania y Palestina, nos recuerdan la importancia de tener en España un gobierno que, en todo momento y en todo lugar, abogue y defienda el derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos».
El conflicto representa una nueva lucha entre socialistas y partidos populares. El PP continuó este domingo con sus críticas a La Moncloa, acusando al presidente de haberse referido a la actuación de Estados Unidos en la carta dirigida a los militantes. “Está en contra de la restauración de la democracia”, dijo el viceministro de Política Territorial, Elías Bendodo, en una conferencia de prensa en Marbella. «Estados Unidos es nuestro aliado», dijo el secretario general de los Partidos Populares, Miguel Tellado, en una entrevista a principios del domingo Esradio.
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Paralelamente, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, emitió un comunicado titulado “ Hacia la libertad total en Venezuelaen el que se posiciona para atacar con más claridad que este sábado. En él, reitera que la «captura de Maduro es claramente una buena noticia», asevera que «el horizonte de Venezuela debe basarse en un proceso electoral democrático» y afirma que «el liderazgo del Presidente legítimo Edmundo González y de María Corina Machado representa el camino democrático, pacífico y constitucional para que Venezuela recupere su libertad», ignorando que Trump excluyó por el momento a Machado este sábado porque «no tiene el apoyo suficiente».
Feijóo también subraya que “el futuro no es Delcy”. Rodríguez, exvicepresidente del país andino, a quien la Corte ha confiado la presidencia interina y quien debe regular la relación del chavismo con Trump. Según la versión de la Casa Blanca, el secretario de Estado, Marco Rubio, habló con Rodríguez y según esta versión, ella se mostró dispuesta a “hacer lo que sea necesario para que Venezuela vuelva a ser grande”. Un extremo que Feijóo rechaza. «El futuro de Venezuela no lo puede determinar alguien que ha sido la mano derecha de Maduro en los últimos años. Delcy Rodríguez, cómplice y protagonista de la dictadura, la corrupción y el saqueo de Venezuela, representa el pasado más oscuro», añade el líder del PP. En su primera comparecencia, Rodríguez pidió la liberación inmediata de Maduro.
Cuando se le preguntó si el ataque constituía o no una violación de la legalidad internacional, Feijóo respondió que “el respeto por el estado de derecho, incluido el derecho internacional”, no puede ser reclamado por quienes “toleraron, si no habilitaron y apoyaron, el régimen criminal de Maduro”. Los populares llevan tiempo acusando al Gobierno de Sánchez y al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero de connivencia con Maduro. El líder del PP añade un punto en su declaración que parece respaldar el ataque estadounidense a Venezuela. «En primer lugar, fue el propio régimen el que despreció el orden basado en reglas al robarse las últimas elecciones e ignorar la soberanía del pueblo venezolano, por no hablar de los años de opresión, tiranía y saqueo. Por tanto, es fundamental revertirlo», afirma Feijóo.
Mensaje a la legislatura
Después de un año 2025 en el que los socialistas quedaron eliminados por la debacle electoral en Extremadura, y ante un nuevo ciclo electoral que comienza el 8 de febrero en Aragón, el Gabinete del presidente prepara nuevos anuncios para los próximos días con el objetivo de retomar la agenda. Moncloa está recogiendo iniciativas en vivienda, pero sobre todo trabaja en un conflicto político con las autonomías del Partido Popular para evitar otro resultado tan desastroso como el de las elecciones en Extremadura, donde la victoria de la presidenta en ejercicio y candidata del PP, María Guardiola, sin mayoría absoluta, la obliga a llegar a un acuerdo con Vox para obtener su apoyo a la investidura.
«Sabemos que la coalición PP-VOX y sus cómplices seguirán atacando al gobierno con todas sus fuerzas, incluso si esto significa cruzar las fronteras de la verdad y la democracia», decía su carta. «Y sabemos que la extrema derecha internacional seguirá intentando arrastrar a Europa hacia los recortes y la privatización del Estado de bienestar, la militarización y el debilitamiento del orden internacional basado en reglas, hacia el fin de la paz y la aplicación de la ley del más fuerte», añadió el Primer Ministro. «No renunciaremos a nuestras ideas y valores, incluso si son atacados por una derecha que disimula e imita las técnicas de los ultras. No renunciaremos a quienes somos», añade.
Por otro lado, los representantes del pueblo desprecian el contenido de la carta y prometen a sus seguidores que serán «enérgicos» y «progresistas» ante el presidente del Gobierno a principios de año. «Les dijo a los militantes que resistirá a toda costa. Está tratando de aprovechar la Navidad para dar un golpe de estado, yo le digo que se olvide de eso», respondió Bendodo. «Se resiste porque tendrá mucho que ocultar», explicó el vicesecretario del PP.
Críticas de la izquierda
En su carta a los militantes, Sánchez no elude las críticas que se han expresado tanto dentro de su partido como dentro de los grupos del bloque de izquierda. Y se defiende. «Desde hace algún tiempo, el mundo y especialmente Occidente parecen decididos a devolvernos a este terrible pasado del que tuvimos que escapar durante casi un siglo. Parecen querer convencernos de que la era de la paz y del progreso ya ha terminado y que ahora es el momento de la retirada, dictada por la ultraderecha Internacional con la participación de la derecha tradicional», subraya. «En España, algunos progresistas se han sumado a esta narrativa, cediendo a la nostalgia y la derrota. Dicen que los tiempos han cambiado. La aritmética parlamentaria es demasiado compleja para creer que el mayor deber de los progresistas es afrontar esta realidad y hacer que España siga avanzando», añade.
Las fuerzas nacionalistas de izquierda ERC, EH Bildu y BNG registraron este domingo la solicitud de comparecencia urgente del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en el Senado para que «el Gobierno español presente su posición sobre la agresión estadounidense contra Venezuela y sobre las preocupantes declaraciones de Donald Trump en este contexto». “La situación es grave y preocupante y requiere una posición clara y contundente frente a la violación del derecho internacional y la soberanía del pueblo venezolano”, subrayan. Las formaciones de Sumar, junto a ERC, EH Bildu, Podemos, Compromís y BNG, ya han registrado este sábado la misma petición de comparecencia urgente de la ministra Albares en el Congreso para informar sobre la posición del Gobierno. El secretario general del Partido Comunista y presidente del Parlamento de Sumar, Enrique Santiago, exigió este domingo en un mitin en Madrid que el Gobierno adopte «una postura más contundente» contra Estados Unidos por «violaciones del derecho internacional».
