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Pedro Sánchez finalmente ha roto su silencio Caso Paco Salazarque se refiere a un colaborador muy cercano del Presidente. Salazar había sido parte de su círculo íntimo desde 2017 hasta su fallecimiento en junio de este año. eldiario.es desveló denuncias sobre acoso al político andaluz por parte de varias mujeres. En un grupo en el Congreso y en tono serio, Sánchez admitió «en primera persona» la responsabilidad del «error» cometido por el PSOE al no contactar con las víctimas durante seis meses, pese a que dos de ellas habían registrado su denuncia a través del canal correspondiente. El presidente ha asegurado que el PSOE no puede acudir a la Fiscalía con este caso, como ha afirmado Adriana Lastra, que formó parte del núcleo duro del líder, porque jurídicamente no es posible al tratarse de denuncias anónimas. Deben ser las víctimas quienes lo hagan, aseguró, pero el PSOE ahora acelerará todo el asunto y les ayudará si así lo desean.
Sánchez ha admitido que se hicieron las cosas mal, pero ha insistido en varias ocasiones en que no hubo ningún tipo de mala intención y mucho menos «connivencia» con Salazar, con quien asegura que ya no tiene trato desde que dejó La Moncloa. En otro grupo, la vicepresidenta María Jesús Montero admitió que el caso fue «muy mal llevado» porque el partido «no acompañó adecuadamente» a las víctimas.

Era la primera vez que Sánchez hablaba abiertamente con la prensa sobre el asunto, lo que a su vez repercutía directamente en su credibilidad, ya que Salazar -como antes que él José Luis Ábalos o Santos Cerdán- era una persona de su mayor confianza. El presidente ha reconocido su «malestar» y el golpe que supone, pero ha subrayado que nunca supo de esta conducta machista y aseguró que se enteró por la prensa.
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Sánchez ha insistido en que la legislatura dura hasta 2027 y está convencido de que se puede dar un nuevo rumbo a este asunto porque ahora el PSOE lo está tramitando adecuadamente, en contacto con las víctimas, y sobre todo porque cree que todavía tiene una mayoría de diputados que no quieren elecciones y quieren seguir adelante. Pedro Sánchez añadió que no hay conversaciones con Junts -los independentistas no quieren pretender lo contrario bajo ningún concepto-, pero sí una lista de vulneraciones que son claras y que el Gobierno intenta ahora corregir, por lo que espera poder reorientar la relación.
