El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Gabriel Rufián, es el claro favorito de los votantes de la izquierda del PSOE, incluidos los partidarios del Estado y de la independencia, para liderar una candidatura de unidad. Esto es lo que muestra el barómetro especial para este ámbito político de 40 dB. para EL PAÍS y Cadena SER, que detalla cómo entre los votantes de Sumar -es decir, de los distintos partidos que formaron la coalición de Sumar en las elecciones generales de 2023 -Podemos, ERC, Bildu y BNG- más de la mitad eligen a Gabriel Rufián cuando se les pregunta quién les gustaría más para liderar una alianza a la izquierda del PSOE.
Éste es sólo uno de los resultados de la encuesta que muestra que la sintonía del electorado alternativo de izquierda con el voto independentista destaca muy por encima de la del resto de figuras. Todos los datos de la encuesta se pueden ver públicamente en este enlace.

El grueso de la encuesta, que consta de 2.310 entrevistas online, se realizó entre el 20 y el 23 de febrero, en medio de un debate sobre el futuro de este espacio político que forma parte del Gobierno desde 2020. Dos días antes de empezar a recoger respuestas, Rufián (ERC) y Emilio Delgado, diputado regional de Más Madrid, mantuvieron una conversación de alto nivel sobre posibles estrategias para frenar a PP y Vox. Durante las entrevistas, cuatro partidos de esta zona –IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes– presentaron una coalición. Todo esto sucedió antes de que Yolanda Díaz anunciara el pasado miércoles 25 de febrero que no se presentaría.
Incluso antes de este anuncio de retirada, Rufián era el favorito del grupo de votantes de la izquierda del PSOE y consideraba a los electores como aquellos que quieren apoyar a los partidos de esta zona en las elecciones parlamentarias. El 46,4% de quienes planean moverse hacia la izquierda del PSOE dijo preferir a Rufián como líder de un espacio político unificado, muy por delante de la propia Díaz (17,2%). Los porcentajes están determinados únicamente por quienes conocen a cada candidato.
Rufián era el favorito entre los votantes de todos los partidos excepto los de Sumar, que prefirieron por poco a Díaz, eligiendo entre una lista cerrada de 12 nombres. El 35,9% apoyó al vicepresidente segundo, frente al 32,1% que eligió al sustituto republicano. Rufián fue el más elegido por los votantes de Podemos (39,4% frente al 22,9% de su propia candidata Irene Montero), ERC (63,7%), BNG (53,4%) y Bildu (49%).
Una vez que Díaz sea eliminado y su nombre ya no esté en la lista, podemos observar que su estatus como líder más popular crece del 46,4% al 52% utilizando una muestra adicional de 500 entrevistas. La diferencia es catastrófica respecto a la segunda opción, Irene Montero (9,8%), candidata de Podemos, y la tercera, Emilio Delgado, de Más Madrid (7,7%). Rufián se aleja.
Unidos y movilizados
Entre los votantes de la izquierda del PSOE, Rufián es visto como el mejor capacitado para manejar hasta cuatro tareas cruciales para un líder en esta área. Una vez retirado Díaz, el 59,8% ve a Rufián como quien mejor puede unir a la izquierda (en segundo lugar está el exdirigente de IU Alberto Garzón con un 10,1%); El 59,3% lo considera el mejor movilizador (en segundo lugar está Emilio Delgado con el 11,8%); el 57,7% dice que es más capaz de atraer a un electorado amplio (Garzón ocupa el segundo lugar con un 10,1%); y un 40,6% le califica como la persona mejor preparada para gobernar España (en segunda posición está Irene Montero, que ya fue ministra, con un 21,9%). Cuatro tareas y Rufián destaca en las cuatro.
Al igual que con la cuestión del líder preferido, Rufián ya era considerado el favorito para todas estas tareas antes de que Díaz anunciara su decisión de no presentarse nuevamente como candidato. Incluso entre los votantes de Sumar, Rufián era visto como más capaz de unir a la izquierda, movilizar y atraer a un electorado amplio que el segundo vicepresidente, aunque no era mejor capaz de gobernar España. La diputada de ERC supera a Irene Montero entre los votantes de Podemos como la líder más indicada para asumir los cuatro retos: unir, movilizar, ampliar y gobernar.

Conocimiento y juicio
Mientras la alternativa busca un nuevo líder, la encuesta aporta datos sobre el conocimiento y valoración de varias figuras relevantes, todas ellas vinculadas a los partidos, a excepción de Unai Sordo, secretario general de CC OO, que está en conversaciones sobre posibles nombres para el futuro.
Tomando como muestra a votantes de todos los partidos, no sólo del sector progresista, Rufián es el segundo líder más conocido a la izquierda del PSOE (90,6%), sólo por detrás de Yolanda Díaz (92,5%) y por delante de Irene Montero (89,6%), Alberto Garzón (75,1%), Ione Belarra (72,8%) y Mónica García (58,8%). El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, quien es uno de los posibles candidatos, es conocido por el 35,8% de los encuestados. Emilio Delgado de Más Madrid un 32,9%.
El más apreciado es Rufián, con un 44,9% de quienes lo conocen calificándolo de “bueno” o muy bueno, por delante de Emilio Delgado (43,6%). Bustinduy tiene un 36,4% de críticas positivas; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, de la Cámara de los Comunes, con un 34,7%; la ministra de Sanidad Mónica García de Más Madrid, un 30,5%. Los dos últimos son Belarra (20,2%) y Montero (19,6%) de Podemos.

Si a la unidad
Aunque el debate sobre el futuro de la izquierda no ha provocado movilización electoral -Sumar y Podemos bajan 40 dB en las estimaciones de voto en el barómetro general publicado este miércoles-, sí ha provocado algo: repercusiones. El 81,1% de los votantes de partidos de izquierda del PSOE han oído hablar del tema. Por supuesto, las expectativas de que habrá una candidatura amplia y unificada son moderadas. Entre los votantes de los partidos de esta zona (todos los cuales forman Sumar y Podemos, ERC, Bild y BNG) sólo el 41,1% cree que es probable. Quienes lo ven más cerca son los de Podemos (48,9%); menos los de Bildu (33,3%) y BNG (26,9%).
Sólo porque lo vean difícil no significa que no lo quieran. El 43,4% de los votantes de izquierda del PSOE responde “sí, seguro” cuando se les pregunta si quieren una candidatura de unidad amplia; El 32,1% respondió “Sí, con matices”. Los votantes de Sumar son los más positivos con un 81,5% a favor de uno de los dos votos sí, seguidos de los de Podemos (77,4%), Bildu (71,9%), ERC (71,6%) y el BNG (71,1%).

En el electorado de todos los partidos alternativos de izquierda, ya sean estatales o nacionalistas, existe un deseo mayoritario de integrar la formación que quieren apoyar en las elecciones parlamentarias en una candidatura amplia y unificada. Quienes más lo quieren son los que pretenden votar a ERC (79,8%). En el Partido Morado, que rechaza la coalición de IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comunes, la proporción de votantes potenciales que quieren sumarse a un frente amplio -no se especifica en la pregunta cuál es- es del 79,3%. Los que menos lo quieren son los de Bildu (64,4%).
La inclusión de partidos nacionalistas en esta hipotética candidatura de unidad genera preocupación entre los votantes de Sumar y Podemos. Por ejemplo, quien quiera votar a estas dos fuerzas y quiera incluir a Bildu y al BNG en el frente amplio no conseguirá el 50%. Otro dato: el 60,5% de los votantes de ERC cree que los Comunes deberían formar parte de una hipotética alianza.

El 58,6% de los votantes de esta área política está de acuerdo con la idea de que hay que priorizar la obtención de escaños, aunque eso signifique renunciar a nuestras propias marcas. Los que más están de acuerdo son los votantes de Podemos (63,8%), por delante de Sumar (63,5%), Bildu (63,1%), ERC (51,2%) y BNG (49,6%).
La encuesta muestra que es más probable que los votantes de izquierda reiteren su apoyo a ese espacio político cuando hay un candidato amplio y unificado con una marca estatal única. Si esto sucede, también aumentarían las oportunidades de ganar votos entre potenciales votantes socialistas, indecisos y abstinentes. Esto está en línea con una opinión generalizada tanto en la izquierda del PSOE (70,4%) como en el propio partido de Pedro Sánchez (68,1%): que una candidatura amplia y unificada aumentaría las posibilidades de remodelar un gobierno progresista.
