
La confusión provocada por algunas autoridades con distintos cambios en la historia y cronología de la actuación en los centros de control del gestor de infraestructuras ferroviarias Adif y del operador Renfe tras el accidente del pasado domingo en Adamuz (Córdoba) ha llevado a este último a dar más detalles. Renfe destacó que tuvo conocimiento «inmediato» del descarrilamiento de su tren Alvia 2384 y comenzó a comunicar el incidente a los servicios de emergencia apenas cinco minutos después del accidente.
El operador explica: “Una vez realizada una revisión completa y definitiva de las comunicaciones realizadas el 18 de enero, podemos confirmar que Renfe tuvo conocimiento del accidente inmediatamente después de producirse y por tanto fue remitido a las autoridades sanitarias”. Seis días después de la tragedia, altos funcionarios de seguridad participaron en esta nueva revisión de las comunicaciones.
La empresa, que preside Álvaro Fernández Heredia, ha publicado un listado de llamadas para confirmar la que parece ser una versión más completa de cómo se gestionó la emergencia desde sus oficinas.
La primera comunicación con el herido Alvia, que circulaba en el trayecto Madrid-Huelva, se produjo a las 19:46 y 24 segundos, tres minutos después de la colisión con un Iryo que circulaba de Málaga a Madrid. “El inspector del tren Alvia 2384 reporta un accidente grave, indicando que se golpeó fuertemente la cabeza, perdió el conocimiento, no se siente bien y no sabe dónde está”, argumenta la empresa. En la conversación del empleado de Renfe, presentada con archivos de audio de EL PAÍS, el sentimiento de la situación y el estado de la choque por lo que pasó.
En un paso inmediato, el Departamento Comercial del Centro de Gestión de Operaciones (CGO) Sur de Renfe entrega el mando al tripulante que “se hará cargo, pidiéndole que se calme y pidiéndole un momento para actuar mientras comprueba la información del tren”. Según afirma Renfe, el inspector desconoce dónde se encuentra el convoy. En realidad, el hecho se produjo en el kilómetro 318 de la ruta Madrid-Sevilla, punto de la localidad cordobesa de Adamuz, donde Adif tiene una estación técnica.
A las 19:48 y cinco segundos, el inspector del tren Alvia 2384 vuelve a llamar y señala la importancia del accidente. Tanto Renfe como Adif tienen a esta persona como único interlocutor en el Alvia, ya que el conductor falleció en la colisión con el convoy de Iryo (de lo que aún no había noticias). A esta altura, “la mesa de negociación de Sur-CGO demuestra que gestiona la salud”, y aún no hay noticias del conductor del tren Alvia 2384. Han pasado cinco minutos desde la colisión y estos pueden ser los primeros intentos de contactar con los servicios de emergencia.
“A raíz de estas comunicaciones seguimos en contacto con la controladora aérea, quien, a pesar de su estado, siempre llama la atención sobre la gravedad de la situación”, añade Renfe.
Siete minutos después del descarrilamiento del Iryo en el kilómetro 318 de la línea Madrid-Sevilla, el inspector de Alvia “indica que hay otras personas heridas”. Son las 19:50. y 46 segundos. En la respuesta, siempre de la mesa de negociación de CGO Sur, se remite al interventor sito en Adamuz (Córdoba). En el centro de control de Renfe se confirmó que el tren estaba detenido. Renfe explicó días atrás que su tren estaba equipado con un sistema de geolocalización GPS, pero en el centro de control del circuito de Adif sólo se pudo comprobar su presencia en un recorrido concreto, no así su estado (en las vías, descarrilado, atropellado, volcado, etc.). «No existe tecnología en el mundo para determinar cómo es el tren en los paneles de control. Si la hubiera, la tendríamos», ha afirmado el presidente de Adif, Pedro Marco, en rueda de prensa este viernes.
Siguiendo con la secuencia facilitada por Renfe, personal del GCO explica desde el lugar de los hechos que «los pasajeros han roto los cristales y se están bajando del tren». La Mesa Comercial Sur del Centro de Control de Renfe reitera que «ellos gestionan las ayudas sanitarias». Todo esto sucede mientras la interviniente continúa trabajando en Alvia. Renfe asegura que se intentó contactar con el conductor durante todo el proceso. Basándose en los relatos de varios viajeros, ellos mismos gritaron con urgencia el número 112 desde el coche.
“Como ya es conocido, tras estas primeras comunicaciones, a las 20:01:20 horas, el CECON (Centro de Coordinación de Emergencias y Seguridad Nacional de Renfe) consultó con el número de emergencias 112 de Madrid con el CASH24 (Centro de Autoprotección y Seguridad Nacional) de Adif”. El 112 indica que “un tren descarriló al cambiar al andén 1 en la estación de Adamuz y que hay un tren en el andén contiguo que resultó herido”, concluye Renfe.
