Este miércoles PP y Vox comparecieron por primera vez tras una reunión formal para dirigirse al Gobierno de Extremadura. Un encuentro de celebración de más de tres horas de duración en la asamblea regional donde se lograron “grandes” avances en el acuerdo programático, con la presencia de líderes regionales y nacionales de ambos partidos. Finalizada la reunión y alrededor de las 16:00 horas, el asesor presidencial en funciones, el popular Abel Bautista, abandonó el edificio para dirigirse a los medios de comunicación. «Hay temas que podemos dar por más completados y otros que todavía necesitan un poco de madurez, pero en cualquier caso será una cuestión del trabajo de los equipos estos días», explicó Bautista, que habló en solitario con la prensa e indicó que después de Semana Santa debería estar terminada la redacción del pacto que inviste a la actual presidenta María Guardiola.
Inmediatamente después de la intervención del asesor y del timing entre los partidos, salió el jefe extremeño de Vox, Óscar Fernández. «Somos optimistas sobre el futuro. Hay avances en algunas áreas». [medidas] y en otros hemos tratado de llegar a este punto de convergencia porque ambos partidos tenemos el deseo de que se haga este gobierno”, dijo Fernández, quien habló entre los naranjos de la Plaza de San Juan de Dios de Mérida, rodeado de sus compañeros de la dirigencia nacional, José María Figaredo y Carlos H. Quero.
La convocatoria para ambas comparecencias llegó sorpresivamente sobre las 13.30 horas, cuando los negociadores de ambas partes llevaban ya media hora reunidos en la reunión. En una de las oficinas se trabajaba para perfilar las medidas programáticas “en la dirección correcta” y “en armonía”, según coincidieron ambos. Y terminaron con un apretón de manos. Durante la reunión de este miércoles se abordaron principalmente temas técnicos relacionados con la construcción de viviendas; reducir impuestos; a otros relacionados con la agricultura -como el proyecto de riego Tierra de Barros- y a la reducción de la ecotasa en el marco de la continuidad de la central nuclear de Almaraz. Se esperan nuevos contactos, que durarán varios días, para tomar la decisión final sobre el gobierno. Mientras tanto, se producirá un intercambio de documentación para profundizar aún más las diferencias y los debates, especialmente por teléfono. Aún están por determinar los concejos que ocupará el partido de Santiago Abascal, que busca una coalición en el ejecutivo regional. La cartera más focalizada es la forestal, ya que algunos de los problemas resueltos corresponden a este departamento. Y fue el que lideraron los ultras antes de que se disolviera el ejecutivo en el verano de 2024.
La designación de este miércoles se produjo más de tres meses después de las elecciones en Extremadura, que Guardiola había adelantado precisamente para tener vía libre, pero que el PP volvió a ganar con mayoría simple de 29 diputados y el 43%, mientras que los ultras duplicaron su resultado. La extrema derecha volvió a tener la llave en la mano y con más fuerza. El acuerdo sobre el programa de gobierno estaba previsto desde hacía tiempo tras continuos contactos. Según fuentes populares, sólo queda determinar las partidas presupuestarias y los plazos de ejecución. Y luego participar plenamente en la consulta.
Sin embargo, Vox quiso hacer esperar al PP, afirmando así el poder de su 17% de votos y prolongando la espera de Guardiola. Finalmente, este miércoles dieron un penúltimo paso con la reunión convocada en Mérida. Hasta allí se desplazó el secretario general del PP, Miguel Tellado, que participó en la reunión con los negociadores de su partido en el municipio: Abel Bautista, asesor de la presidencia, y la propia candidata, María Guardiola. Intervino telemáticamente la jefa de gabinete de Alberto Núñez Feijóo, Marta Varela. «Parece que vamos por el camino correcto. Que hay muchas más cosas que nos unen que las que nos dividen, que son mínimas», afirmó Bautista.
Por el lado de Vox, asistieron a la reunión el líder territorial Óscar Fernández Calle; la subsecretaria de Formación, Montserrat Lluís; el portavoz nacional de Economía, Energía y Liberalización, José María Figaredo, y el portavoz nacional de Vivienda, Carlos Hernández Quero. Los dos últimos intervinieron porque se especializan en impuestos y vivienda, respectivamente. Y han aportado amplia documentación sobre este tema en relación con Extremadura. «Vemos en la señora Guardiola la voluntad de llegar a un acuerdo y reconoce el peso de Vox», defendió Fernández.
Los dirigentes de Vox siguen enfriando las exigencias del PP para la conclusión del pacto mientras también se negocia en Aragón y Castilla y León, además de la ahora sumada campaña andaluza. En un comunicado, los Ultras aseguraron que quieren conseguir el compromiso de la ciudadanía con la “seguridad en las calles”; “espacio habitable sin barreras”; “Poner fin al despilfarro de dinero público y a los recortes fiscales masivos”; “La salud es una prioridad para los españoles”; “Fin del Mercosur y el Pacto Verde”; “Fin de la política de sustitución demográfica”; “la familia en el centro de toda política”; “La agenda de España frente a las exigencias irrazonables de la Agenda 2030”; “Reindustrialización de España y medidas para frenar el éxodo de jóvenes de su tierra natal”; “Acabar con el adoctrinamiento en las aulas” y “rechazar los acuerdos alcanzados por PP y PSOE en Europa”. La violencia de género no se ha abordado durante este periodo de negociación ni se espera que se haga para evitar este punto de fricción, como sí ocurrió en 2023.
El avance del acuerdo se produce tres semanas después de que los ultras anularan dos veces la toma de posesión del candidato del Partido Popular. Guardiola incluso salió llorando del debate y recibió abrazos de los responsables autonómicos que acudieron a la asamblea de Extremadura para apoyarla. Días antes de este pleno, Feijóo cambió la estrategia que había seguido hasta entonces con sus barones y decidió que Génova participara directamente en las negociaciones. Por ello, Tellado viajó hoy a Mérida y Varela asistió a la reunión de manera telemática.
La dirección nacional decidió participar en las conversaciones después de que Guardiola tuviera dificultades para tratar con los hombres de Abascal, con los que no mantiene una relación amistosa. Pero incluso con Génova en el camino, no pudieron evitar el fracaso del primer y segundo intento de investidura del candidato del PP. La junta ejecutiva del Partido Popular también preparó un documento marco para ayudar a sus presidentes regionales a tener una guía nacional a partir de la cual dar forma a sus propios pactos y colocar las cuestiones territoriales bajo la discreción de sus barones. Y también tienen la potestad de aceptar o no coaliciones con Vox, así como el posible reparto de carteras. En Extremadura, Guardiola dio el primer paso a principios de enero cuando dio una orden a los ultras y los invitó a unirse a su gobierno. Desde entonces, las disputas han continuado hasta este miércoles, con un hito que ya abre el camino a la futura investidura del candidato del PP.
