
El capitán de una embarcación en la que murieron cinco personas tras permanecer varada y a la deriva durante 16 días en el mar entre Argelia y España ha sido condenado a ocho años de prisión por facilitar la inmigración clandestina de 19 somalíes en una embarcación de mucha menor capacidad. Según sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante, le cobraron una tasa de 4.200 euros por persona y por viaje. La conducción de embarcaciones destinadas a la inmigración irregular está tipificada como delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
La orden judicial demuestra que el barco zarpó de Argel el 24 de abril del año pasado. En la embarcación de seis metros de eslora, fabricada en fibra de vidrio, viajaban 19 inmigrantes, el piloto ahora condenado, un ciudadano nigeriano y su adjunto. La sentencia supone que sus dimensiones no eran suficientes para transportar a un pasajero de tal tamaño y que además faltaban medidas de seguridad e instrumentos de orientación marítima. Tampoco contaba con instrumentos básicos en caso de extrema necesidad, como señales de emergencia o medios para sacar agua, según el dictamen del juez.
El barco sufrió un fallo de motor a 122 kilómetros de la costa española. El barco permaneció a flote durante 16 días mientras sus ocupantes sufrían los efectos de las «malas condiciones del mar» y la falta de agua y provisiones para un viaje tan largo. De esta manera, dice el relato judicial, la tripulación del barco se vio obligada a beber agua de mar y en ocasiones su propia orina para sobrevivir hasta que otro barco notó su presencia y pudo rescatarlos.
Cuatro de los nacionales somalíes que zarparon del país norteafricano murieron durante el trayecto y sus cuerpos fueron arrojados al mar, según el auto judicial. También falleció el co-capitán del barco, cuyo cuerpo se conservó a bordo del barco. La precaria situación afectó a la salud de los náufragos hasta que fueron avistados por un avión sobre las 11:30 horas del 8 de mayo. El piloto de la aeronave dio inmediatamente la alarma al servicio de salvamento marítimo de uno de sus barcos. Salvamar Fénix, Para ayudar.
Los tripulantes que en ese momento se encontraban a bordo de la embarcación, el piloto condenado por el tribunal y quince inmigrantes, entre ellos dos menores de edad, fueron trasladados, junto con el cuerpo del copiloto fallecido, a Xàbia (Alicante), municipio situado a 62 millas de donde fue avistada la embarcación a la deriva. Todos recibieron atención médica debido a sus precarias condiciones de salud y cuatro de ellos tuvieron que ser trasladados a Alicante, donde fueron ingresados en el Hospital Doctor Balmis. Como señaló entonces la Cruz Roja, los náufragos presentaban síntomas agudos de deshidratación, heridas e infecciones. Las mismas fuentes indicaron que los rescatados apenas podían mantenerse en pie debido a su extrema debilidad.
La sentencia fundamental aún podrá ser recurrida ante el Tribunal Supremo de la Comunidad Valenciana en el plazo máximo de diez días desde su anuncio.
