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Muriel guarda silencio. O casi. El único sonido que rompe el silencio es el de los helicópteros que emergen de la montaña tras recoger agua del embalse de Beleña, a pocos kilómetros. Esta pequeña localidad fue una de las primeras de Guadalajara afectada por el incendio de La Mierla, que, según el último recuento de este lunes, ha quemado ya unas 26.000 hectáreas, el más violento de la historia de Castilla-La Mancha.
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