Advertisement
Una urbanización llena de vida en verano, con sus chalets con piscina, jardines y camas balinesas, de repente parece una ciudad abandonada. Casas y coches quemados bordean las carreteras de esta laberíntica localidad del suroeste de Madrid, que hasta hace unas horas parecía un peligro lejano por los incendios que asolan las localidades vecinas. Sin embargo, la lengua de fuego finalmente llegó hasta ellos y los vecinos de este complejo de Villa del Prado, como otras miles de personas de la zona, tuvieron que abandonar el lugar para evitar una muerte segura.
Sigue leyendo
Advertisement
