
La izquierda comienza de nuevo. Han pasado 12 años desde la presentación del manifiesto Mover pestaña en un abarrotado teatro del barrio de Lavapiés donde nació Podemos. A través de este proceso, apoyado en la movilización social del 15-M, se logró armar una candidatura para las elecciones europeas en un tiempo récord, resultando de la nada cinco eurodiputados. Fue el debut de un partido que revolucionó la última década de la política española, pero cuya fuerza se ha ido erosionando con el paso de los años. En julio de 2022, Yolanda Díaz presentó Sumar como un proyecto para reconectar con la ciudadanía; una alianza que, con sus 31 escaños, fue clave para reactivar el gobierno con el PSOE en 2023, pero que también ha atravesado varias crisis. Bajo el lema “Un paso adelante”, Izquierda Unida, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar conspiran este sábado en el círculo de Bellas Artes para presentar la lucha de la extrema derecha, que en los últimos dos años ha incrementado su presencia en las instituciones y su liderazgo en las encuestas, coincidiendo con la tendencia internacional ejemplificada por la llegada de Javier Milei a la presidencia argentina o Donald Trump a la Casa Blanca.
El lanzamiento está marcado por el debate abierto sobre la propuesta de Gabriel Rufián, presentada el pasado miércoles, de crear candidaturas únicas que eviten la competencia entre izquierdas en algunas provincias, una idea que él mismo ha matizado en las últimas horas señalando que no le preocupa la «retirada» de listas, sino la creación de «confluencias». También por la ausencia de la vicepresidenta Yolanda Díaz, que, sin desvelar aún su futuro, quiso dejar el papel a las formaciones; y por cerrar la puerta al partido de Ione Belarra a una alianza. “Cuatro valientes diputados de Podemos valen más que cinco ministros de Sumar”, se burló este viernes su secretario general ante el comité de dirección del partido.
Belarra, que guardó silencio sobre la conversación entre el portavoz de ERC y el inconformista diputado de Más Madrid Emilio Delgado, también criticó la apelación al «miedo» de Rufián a la ultraderecha y a su actuación: «Si todo es cálculo electoral, la conclusión es que hay que apoyar al PSOE».
Una cosa.
No pido retiros.
Pido confluencias.
Y eso no significa que muestre 1, pero tampoco significa que muestre 14.
Significa empoderar a aquellos que están mejor calificados para ganar escaños en VOX y unirse en torno a ellos. En plural.
Eficiencia y ciencia.…
— Gabriel Rufián (@gabrielrufian) 20 de febrero de 2026
Después de varios ciclos marcados por el hiperliderazgo de la izquierda (Pablo Iglesias, vicepresidente Díaz), la enésima refundación del espacio político plantea ahora como diferencia fundamental que el protagonismo recae en las organizaciones políticas y su militancia, que sellan un acuerdo cuando aún no están previstas las próximas elecciones generales, para trabajar en un programa común sin las urgencias de los tiempos electorales. Una coalición que busca relaciones horizontales, está formada por organizaciones con fuerte arraigo territorial y tiene vocación plurinacional, según la defensa de sus portavoces.
El nombre de la marca y su cara visible no emergerán del evento de este sábado. Ni siquiera un manifiesto o un documento fundamental de esta alianza, sino un compromiso con la ciudadanía para desarrollar una hoja de ruta común encaminada a involucrar a más actores políticos, organizaciones y sociedad civil, como han declarado estos días los Jefes de Estado y de Gobierno.
La agitada discusión ya a principios de febrero con las dos ofertas de la izquierda -una muy destacada, con dos personalidades que tienen un gran atractivo en las redes sociales, y otra que se viene preparando desde hace meses- ha aumentado las expectativas sobre el evento de este sábado, pensado como un primer paso para dar «certidumbre y seguridad» a sus votantes. Las reuniones con responsables de los cuatro partidos de gobierno se celebran semanalmente desde el verano y fueron el catalizador de la crisis en el PSOE, que llevó a su antiguo número tres, Santos Cerdán, a prisión preventiva y a advertir a Sumar de una posible ventaja electoral.
Un espacio del Círculo de Bellas Artes de Madrid, con capacidad para 400 personas, será el escenario del lanzamiento del proyecto. El acto será inaugurado por la portavoz de Más Madrid en el ayuntamiento de la capital, Rita Maestre. Participarán representantes de las cuatro organizaciones. Los ministros de Salud, Mónica García (MM), de Cultura, Ernest Urtasun (Municipios) y de Juventud y Niñez, Sira Rego (IU), y los dirigentes de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, y del Movimiento Sumar, Lara Hernández. Entre los invitados estuvieron el ex coordinador federal de IU y ex titular de la Secretaría de Protección al Consumidor del Gobierno, Alberto Garzón; el que fue secretario de Estado de Derechos Sociales la pasada legislatura, Nacho Álvarez; los dirigentes de CC OO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez; o el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero.
Entre los partidos presentes se encuentran ERC y EH Bildu, además de Compromís a través de su diputado en Sumar, Alberto Ibáñez. En una segunda fase del proceso se verá qué tan bien encaja la coalición valenciana, así como la de Chunta y Més, que ya pertenecen a la misma facción.
El gran objetivo de este proyecto es crear una alternativa que reconecte con la ciudadanía y sea capaz de movilizar la voz de la izquierda en el contexto del avance de Vox, que duplicó sus escaños en las elecciones autonómicas de Extremadura en diciembre y de Aragón este mes. En este último caso, el gran ganador de la izquierda fue la marca territorial CHA, con seis escaños; Podemos desapareció de las Cortes y IU-Sumar conservó un único diputado.
Aunque aún no hay un cronograma definido, la nueva alianza planea recorrer la zona para dar a conocer y aterrizar su proyecto. Todas las fuentes insisten en que la tarea en este momento es hablar de objetivos políticos y poner en primer plano este diálogo inédito entre organizaciones en un momento que sus protagonistas califican de emergencia democrática. E insisten en que si bien la organización es importante, los métodos de votación, las listas, los nombres y el liderazgo vendrán después.
Ésta es precisamente la mayor incógnita: el papel del vicepresidente, que sigue siendo el referente de Sumar en el gobierno. Este viernes, en declaraciones a RNE, Lara Hernández llamó a «dejar de lado los egos» para construir «con humildad» un proyecto «sólido y solvente». Yolanda Díaz también saludó todas las propuestas encaminadas a la movilización. El desafío más difícil.
