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Los bomberos de la Generalitat permanecerán atentos durante toda la jornada a la evolución de un calor muy fuerte y vientos marinos, antes de controlar el incendio forestal en La Bisbal d’Empordà (Girona), que se estabilizó a última hora de la tarde del sábado y ha afectado a unas 2.200 hectáreas.
Por parte del Gobierno, el asesor de Presidencia, Albert Dalmau, se solidarizó con los afectados y destacó el trabajo «incansable» de los equipos de emergencia, los bomberos y los Mossos d’Esquadra. «Estamos entrando en una ola de calor y necesitamos aumentar nuestras medidas de precaución. Hay que ser conscientes del periodo de sequía que hemos vivido en los últimos años y tener mucho cuidado con las actividades al aire libre», advirtió Dalmau. El consejero también destacó la necesidad de cuidados especiales durante este tiempo. “Mientras dure esta ola de calor tenemos que cuidar no sólo el bosque, sino sobre todo a las personas en riesgo”, enfatizó.
Según ha informado esta mañana Mari Muñoz, subinspectora del Cuerpo de Bomberos de la Generalitat, 184 efectivos, 40 dotaciones (25 embarcaciones y 15 vehículos de mando) y 2 aviones siguen trabajando en el perímetro, vigilando activamente los puntos calientes del perímetro. El subinspector señaló que «podemos medir la dirección del viento, que puede alcanzar más de 30 kilómetros, para ver qué pasa hoy durante el día» antes de decidir por la noche si el incendio se puede considerar controlado o no.
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En este sentido, ha advertido que ayer por la mañana se produjo un resurgimiento del incendio en la zona de la urbanización Mas Ambrós de Calonge, que fue rápidamente sofocado. “Lo que más nos sigue preocupando es el flanco derecho, el interior de Les Gavarres, en dirección Girona, tanto por la entrada de Marinade como por este límite irregular, con lenguas y difícil de apagar, donde tenemos vigilancia y contaremos con medios aéreos para poder reaccionar rápidamente en cuanto se detecte una columna de humo”, explicó Muñoz.
Respecto al viento, ha señalado que no se espera que el viento de Marinada sea tan fuerte como el de tramuntana, lo que contribuyó a la rápida propagación del fuego, «pero puede verse intensificado por esta ola de calor y eso nos preocupa».
Los técnicos de los bomberos han determinado que el incendio ha destruido completamente once viviendas y afectado parcialmente a otras catorce. Estas casas están ubicadas en los municipios de Cruïlles, Monells y Sant Sadurní de l’Heura; La Bisbal; y en las urbanizaciones de Calonge y Santa Cristina d’Aro.
Por su parte, el sistema de urgencias médicas de la Generalitat de Cataluña (SEM) ha atendido a 14 personas desde que se declaró el incendio en La Bisbal d’Empordà el pasado viernes.
