
En el segundo debate electoral entre los cinco candidatos a la Junta de Andalucía de este lunes, en lugar de un intercambio de argumentos, se ha producido un encuentro de las víctimas: las de los cribados utilizados por las formaciones de izquierda y los dos guardias civiles fallecidos en Huelva persiguiendo una patera narco, y las 46 personas que perdieron la vida en el accidente de tren de Adamuz (Córdoba), al que se opone el candidato a la reelección del PP, Juan Manuel Moreno. El líder popular se convirtió en portavoz de este último y pidió explicaciones a la candidata del PSOE María Jesús Montero, que era vicepresidenta primera del Gobierno en el momento del descarrilamiento. El alcalde socialista de la ciudad de Córdoba, Rafael Moreno, reaccionó rápidamente en sus redes sociales cuestionando la “utilidad política” de las víctimas y señalando que “la ayuda llegó tarde”. En medio de la polémica y cinco días antes de la apertura de las urnas, el Consejo de Gobierno aprobó un decreto legislativo para prestar asistencia a las víctimas directas e indirectas del accidente ferroviario.
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