
El caos ferroviario que azota a Rodalies desde hace más de dos semanas ha dejado al descubierto todas las carencias del sistema de transporte local en Cataluña, y son muchas. A la realidad que sufre cada día el usuario, la Cámara de Comercio de Barcelona añadió este jueves una valoración más contundente e institucional: «Se han hecho cosas mal y hay que remediarlas. Lo estamos pagando caro», afirmó Alícia Casart, directora de infraestructuras de la Cámara de Comercio, una de las instituciones que mejor ha seguido en el pasado la situación de la red de carreteras y ferrocarriles en Cataluña.
La empresa se queja de que el déficit ferroviario histórico en la Comunidad Autónoma es tan grande que todo empezó a desplomarse en cuanto llovió con cierta intensidad. Y el Plan de Inversiones de Rodalies 2020-2030, creado para revertir esta situación, está resultando insuficiente. Este programa ha supuesto un retraso de 1.000 millones de euros en las adjudicaciones previstas anteriormente y de 800 millones de euros en la ejecución de las inversiones prometidas y, según Casart, se ha mostrado inadecuado en planificación y prioridades. Para recuperar y resolver el tiempo perdido, la Cámara estima que será necesario realizar inversiones de 1.000 millones de euros anuales hasta 2030 (el doble de lo realizado anualmente durante los últimos cinco años), que habrá que redefinir y planificar mejor las prioridades, y que la sociedad civil podrá intervenir en la gestión de la nueva empresa conjunta entre Estado y Generalitat que deberá gestionar Rodalies.
Un ejemplo de la mala gestión de prioridades en el plan de Rodalies es el Túnel de Rubí (Barcelona). Este túnel estuvo cerrado durante diez días cuando Adif, Renfe y los maquinistas descubrieron la falta de medidas para garantizar la seguridad de la infraestructura en el marco de las inspecciones extraordinarias tras el fatal accidente de tren en Gelida, que encendió las alarmas y exigió una inspección de todas las infraestructuras dañadas por las lluvias. El cierre de este túnel, que ha sido reabierto parcialmente este jueves, ha trastornado por completo no sólo la circulación de trenes de viajeros por este tramo, sino también todo el movimiento de mercancías ferroviarias procedentes del puerto de Barcelona con destino a la frontera francesa. Sin embargo, el director ferroviario conocía desde hacía tiempo la grieta en el túnel que provocó el cierre. Pero en lugar de priorizarlo como una medida urgente del plan Rodalies, los 23,3 millones de euros para su reparación no se licitaron hasta agosto de 2023, tres años después de que comenzara el plan. «Es un problema de prioridades, todo es muy preocupante», admitió Casart.
La inversión total prevista en el plan Rodalies es de 6.345,92 millones de euros entre 2020 y 2030. En la primera fase (los cinco primeros años) se ejecutaron 2.666 millones de los 3.462 millones de euros que se deberían haber conseguido. En lo que a adjudicaciones y licitaciones se refiere, sólo se adjudicaron 3.057 millones de los 4.012 millones previstos y se licitaron 4.199 millones de los 5.182 millones prometidos. Esto significa que hay retrasos en todas las fases del proceso de inversión. Aunque el Gobierno asegura que el plan cobra impulso y cada año se licitan, adjudican y ejecutan más inversiones, Casart ha advertido de que los retrasos acumulados repercutirán en la segunda fase.
En esta segunda fase todavía hay que comprar y sustituir trenes, pero sobre todo se trata de proyectos de infraestructura, y eso es precisamente lo que hoy ha fracasado. Según el plan Rodalies, el plan de reposición de activos para toda la década es de 1.018 millones, de los que 530 millones se han ejecutado. Esta partida de mantenimiento ha aumentado ahora a 2,243 millones, lo que, según Casart, demuestra que el operador ferroviario y el gobierno recién ahora se han dado cuenta de que se debe dar prioridad a la prioridad.
Debido a la histórica falta de inversión y a las numerosas incidencias que azotan la red de Rodalies desde hace décadas, a la Sala no le sorprende el caos que se desató tras el accidente de Gelida, cuando el tráfico quedó total o parcialmente suspendido durante días, con efectos continuos. “Lamentablemente no nos sorprendió, aunque sí la medida en que ocurrió”, afirmó el vicepresidente tercero de la cámara, Miquel Martí. En una comparecencia muy crítica, tanto Casart como Martí afirmaron que “no hay manera de apoderarse de la red de Rodalies” y que ahora es el momento de invertir y ganar velocidad fijando prioridades claras. En este sentido, Martí ha advertido de que habrá un impacto en la economía catalana si estas inversiones no se ejecutan rápidamente, aunque admitió que aún es pronto para cuantificarlas. Para problemas como la interrupción del flujo de mercancías, la Cámara exige que existan verdaderos planes de emergencia que permitan una alternativa por ferrocarril si hay que interrumpir una ruta.
reclamo al gobierno
Dijo que las operaciones de Rodalies eran «pésimas», que la falta de inversión en la red era una constante y que la transferencia del servicio debería haberse producido mucho antes. Con estas premisas compareció este jueves en el Parlamento la ministra Territorial Sílvia Paneque. El asesor envió dos mensajes, uno para el Gobierno central y otro para la oposición. Exigió que el gobierno no sólo cubra las inversiones pendientes sino que también cubra los costos de las medidas tomadas para aliviar la crisis actual. Sólo los 230 autobuses de sustitución costaron 4,1 millones. No tuvo palabras menos duras para la oposición. Paneque acusa a Junts -que sigue insistiendo en pedir su dimisión- de no hacer todo lo que estaba en sus manos para lograr el traspaso del servicio cuando tuvieron la oportunidad, que Paneque colocó a Artur Mas en la Generalitat en 2010.
Paneque acusó a los posconvergentes de poder empezar a tender la red ferroviaria «en 2010», ante las críticas de Junts y los persistentes llamamientos a su dimisión. Un traspaso que “no se produjo hasta 2026”, ha recordado este jueves. “Se jugaron al todo o nada y eso no nos llevó a ninguna parte”, dijo en referencia a Junts. Paneque también culpó a los gobiernos del PP de la desinversión en infraestructuras y anunció que Rodalies seguirá siendo gratuito hasta que acabe la crisis y se restablezca el servicio. La consejera advirtió ayer que reclamará al Gobierno central el coste de 4,1 millones de euros por los 230 autobuses que prestarán el servicio alternativo de autobuses para cubrir tramos de Rodalies, así como el coste de 600.000 euros diarios para mantener abierto el peaje de la C32.
